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29 de enero de 2014

NIJU KUN


Sensei Funakoshi escribió el Niju Kun (veinte preceptos) a los estudiantes de karate para ayudarles a transformar su arte en un camino de vida, una filosofía. Cada línea contiene el significado superficial así como una verdad, o traducción, más profunda que podría tomar toda una vida entender completamente. El texto japonés original es conciso y su significado induce al pensamiento. Por consiguiente las traducciones varían con la interpretación personales de cada traductor. A continuación os presento una  síntesis de algunas de estas interpretaciones. 
  • o wa rei ni hKarate-dajimari, rei ni owaru koto wo wasuru na."No olvide que el Karate-do empieza con un saludo y termina con un saludo." La idea de respeto está inmanente en esta afirmación como regla de conducta de quien practica Karate. No queda solo en la expresión física del saludo ante quien nos presentamos, sino con la convicción de que nuestro compañero nos está ayudando en nuestro mejoramiento. La idea subyacente es la de ser mejores personas, respetuosas y amables. De esta manera alejaremos de nosotros eventuales sentimientos de dolor y humillación.
  • Karate ni sente nashi. "En Karate no existe primer ataque." Sensei Funakoshi no habla de Karate-do, tampoco se refiere a “primer ataque”, como en algunas traducciones. Es un concepto que apunta a la actitud de quien hace Karate, y que es la de no provocar ni iniciar la confrontación, y de esta manera evitar la agresión.
  • Karate wa gi no tasuke. "El karate ayuda a la justicia." Para Sensei Funakoshi, el Karate-do apunta al perfeccionamiento tanto del espíritu como del cuerpo. De esta manera, deberá respetar las reglas de convivencia en su vida cotidiana, pública y privada.
  • Mazu jiko wo shire, shikashite ta wo shire. "En primer lugar, conózcase a sí mismo, después conozca a los otros." Sócrates, Nuevo Testamento, Lao Tse, Freud. Conciencia de nuestras propias emociones, y luego control de las mismas.
  • Gijutsu yori shinjutsu. "La espiritualidad antes que la técnica." Este precepto apunta al mejoramiento de la personalidad de quien practica Karate, haciendo hincapié en estos valores espirituales que tienden a la paz sobre la ejecución técnica. Por otro lado, la perfección técnica sin espíritu es técnica vacía. Al mismo nivel técnico, el espíritu marcará la diferencia.
  • Kokoro wa hanata ni koto wo yosu. "El corazón/mente requiere que se le deje libre" Ésta es una declaración que recuerda una del Budismo Zen. La idea de que uno debe estar libre de preocupaciones mundanas y no debe pensar en nada para lograr habilidad máxima es único a esa religión y al entrenamiento mental. "Vacíe su taza" es un eufemismo muy popular en las artes marciales. En su libro "Karate-dô Kyôhan", el Maestro Funakoshi escribe: "Lo mismo que el espejo es claro y refleja una imagen sin distorsión, así debe un debutante liberarse de sus pensamientos egoístas y malos, solamente con un espíritu claro y la conciencia pura, se puede comprender lo que aprendemos". Mizu no kokoro. El espíritu como el agua, si el espíritu está calmado, reflejará exactamente la imagen de todos los objetos, y las respuestas a ellos serán las apropiadas y proporcionadas.
  • Wazawai wa ketai ni shozu. "El infortunio es provocado por la negligencia."
  • Dojo nomi no karate to omou na. "No piense que el karate es sólo en el Dojo" El Budismo enseña que el mundo entero es un Dojo. El Maestro Funakoshi escribió en su libro Karate-Do Nyûmon: “Consideren la vida de todos los días como parte integrante de vuestro entrenamiento de Karate...El espíritu de la práctica de Karate y los elementos constitutivos del entrenamiento son aplicables a cada uno y a todos los aspectos de la vida cotidiana...”
  • Karate no jugyo wa issho de aru. "El entrenamiento del karate dura una vida." No se habla solo de aprender técnicas, sino también desarrollar la personalidad. Si se pregunta a un Maestro Zen cuanto tiempo se tarda en desarrollar o aprender zazen (armonía con el universo), él responderá probablemente  “hasta vuestra muerte...” La intención es parar las demandas de urgencias de nuestra cultura occidental, hacia los valores mas internos y perdurables.
  • Arayuru mono wo karate kaseyo, soko ni myomi ari. "Transforme todo en karate, que es donde la belleza exquisita está." Si quieres ver la belleza exquisita del karate, todo lo que hagas deberá ser una lección de karate.
  • Karate wa yu no gotoshi taezu netsudo wo ataezareba moto no mizu ni kaeru. "El karate, como agua caliente, volverá al agua fresca original si usted no le da continuamente un grado de entusiasmo." Si no entrenas con continuidad, te endurecerás, olvidarás los kata, perderás tu tiempo de reacción, y estará fuera de forma.
  • Katsu kangae wa motsu na makenu kangae wa hitsuyo. "No tenga pensamientos de ganar. Los pensamientos de no perder son necesarios." Es un pensamiento positivo que tiene mas que ver con lo que es necesario, no con lo negativo acerca sobre lo que no hay que tener.
  • Teki ni yotte tenka seyo. "Cambie según su antagonista." Debes aprender a controlar y manipular a tu antagonista. Debes observar a tu adversario globalmente. Con el desarrollo de esta actitud, te darás cuenta inmediatamente de todos las posibilidades en la defensa de tu adversario.
  • Tatakai wa kyojutsu no soju ikan ni ari. "Combatir es cuan bien usted controla probando cada estrategia." Si se comprenden correctamente los movimientos del adversario, y nos damos cuenta de una apertura o brecha en su guardia, pero falta la voluntad de hacer, ninguna técnica resultará eficaz. La voluntad debe estar activa y fuerte..
  • Hito no teashi wo ken to omou. "Piensa en los brazos y piernas de las personas como espadas." Se considera el Karate como un Arte Marcial que debe ser practicado con la mayor seriedad. Esto hace que se deba considerar, y no menospreciar, a las demás personas.
  • Danshi mon wo shuzureba hyakuman no teki aru. "Si el hombre sale a la puerta, hay uno millón de enemigos (fuera allí)." El sentido de alerta. Se pone en valor la actitud defensiva, y las conductas preventivas que eviten eventuales ataques o agresiones.
  • Kamae wa shoshinsha ni ato wa shizentai. "La posición formal es para los novicios, después [use una] posición natural." Un principiante necesita una postura armada para el combate. En grados avanzados, la postura será natural, sin “guardia” impuesta. Esto tiene que ver con que a medida que se va avanzando en la práctica, las técnicas se irán adaptando al cuerpo y personalidad, articulándose de manera natural, sin la rigidez del principiante.
  • Kata wa tadashiku jissen wa betsu mono. "Correctamente [hacer] el kata [es una cosa], el combate real es algo más." La habilidad técnica es una cosa, pero el combate real es otra. La teoría puede ser adecuada y bien elaborada, pero deberá ser confrontada con la realidad.
  • Chikara no kyojaku, tai no shinshuku, waza no kankyu wo wasaruna. "No se olvide de la fuerza relativa de poder, flexibilidad del cuerpo, y la velocidad relativa de técnicas." Apunta al desarrollo de las capacidades físicas necesarias para un mejor resultado: flexibilidad, fortaleza y rapidez.
  • Tsune ni shinen kufu seyo. "En todo momento invente, idee." Significa que debemos pensar continuamente, planear, y soñar su visión del futuro, en todo el tiempo, todos los días. Para ello, se deben poner en juego todos los recursos mentales: concentración, voluntad, calma, espíritu de decisión. Trabajar continuamente en todos los aspectos para perfeccionarse.




Antonio Durán Fernández (JKASKESPAÑA)

24 de julio de 2013

LAS SENSACIONES DE MI DOJO

Aquí os dejo un interesante artículo escrito por mi amigo Chus García Diaz  sobre las sensaciones en el dojo...

LAS SENSACIONES DE MI DOJO

Que mejor que un día de tantos. Hoy cuando queda poco para disfrutar de unos días de asueto pero sin desconectar del arte pues ya no es posible después de casi 40 años de práctica a mis espaldas. Hasta cierto punto es normal de casi 62 años 40 de ellos están dedicados al arte Rey que es el karate.
A pesar de todos estos años de práctica y transmisión del karate y de otras artes marciales, he llegado a la conclusión que son insuficientes. Quizás sea esta vía la que más me preocupe, la del sentimiento, la que me haya dado esa sensación. Por muchas conclusiones que tengamos como resultado de tantas reflexiones referente a la unidad de las dos vías que conforman la esencia del Budo, el Zen y el Arte Marcial. Todas las reflexiones sigue siendo insuficientes.
En muchísimas ocasiones me parece casi imposible transmitir a mis alumnos algo que no se encuentra en la materia pedagógica del Arte marcial, me refiero a los sentimientos. Quizás este sea el camino para poder entender el Zen y El Arte Marcial.
Crear una imagen, o transmitir en la técnica aquello que siente tu corazón es tan difícil. Es más fácil explicar un sordo mudo un sueño que haya tenido. Posiblemente todas las respuestas están en ese camino que podemos en ambas divisar, asentidas desde el rigor.
Cualquiera de las dos nos va a llevar con la práctica al desarrollo del patrimonio más importante del hombre su ser, navegando por el mar de nuestra existencia con la barca de la vida. Para mí el Zen y el Arte Marcial son unos verdaderos remos, remando por igual en una dirección hacia el ser armonioso. Moviéndose ambos con movimientos simultáneos, no pueden ir separados. Funcionan unidos. ¿De qué remo prescindirías?
Así debe ser cada día que vamos al dojo, especial. Como el día anterior y por ninguna otra razón que la propia experiencia que vamos a vivir en el dojo. Cada día es un viaje hacia nuestras emociones y sensaciones.
Cada día en el dojo aunque nos parezca el mismo, debemos de hacerlo diferente, así saldremos cargados con sensaciones nuevas. No diferentes, sino otras. Después de este duro combate con aquello que nos limita nos queda un sentimiento del error, mas no importa pues un error es un buen juicio. Cada día los errores están cargados de matices diferentes.
¿Cómo es posible lograr todo esto?
En mi opinión con los años de práctica conjugando Zen y Arte marcial de forma unitaria. Su praxis marcial debe de ir acompañada de una gran consciencia aportándonos un estado de “Conciencia Relajada” para que cada día que vayamos al dojo llevemos la disposición adecuada, de una forma natural, pudiéndonos de esta manera abstraernos de todo pensamiento ajeno y así tener la capacidad de poder captar el detalle en el gesto en la práctica del Arte Marcial.
Todo en la práctica del arte marcial tiene una manifestación, su gesto justo.

¿Dónde empieza el arte en el gesto? ¿antes o después?
¿ Alguna vez hemos pensado como nos vestiríamos en otro tiempo?. Un lazo mal atado de una Hakama o un Zubon podría ser el motivo para sucumbir bajo el filo de la katana de tu adversario.
También hoy en día. ¿Cómo se viste un torero antes de salir a la plaza?. Es posible que le invadiera el vacío. El mismo sentimiento que tendría un samurái vistiéndose para un duelo, o bien cada día pues se enfrentaban a la muerte.
Amigos porque no tras esta humilde reflexión, sea cual sea la indumentaria, blanco la mortaja, negro la vida, hacer el propósito de vestirnos con la concentración necesaria. Con gesto delicado, sin brusquedad. Cuidando el detalle. Vamos no me cabe duda de que es en este momento tan íntimo donde comienza el arte marcial. Este talante que adoptamos no es hacia la indumentaria marcial si no al espíritu. Si doblamos nuestro karategi o la hakama con respeto después de un duro día de práctica no doblamos un trozo de tela sino nuestra propia voluntad. Todas estas actitudes nos llevaran a percibir la belleza no solo en el Arte Marcial sino en todo lo que hagamos, comer, amar. En definitiva vivir, transformando a todo ese guerrero que todos llevamos dentro en un guerrero espitual. El guerrero tántrico.
Debemos entregarnos cada día en la práctica del arte como manda el Zen como si fuese el último de nuestra existencia agudizando todos nuestros sentidos, conscientes de lo que hacemos con nuestra energía encaminada hacia una armonía interna.
El camino de la evolución empieza por un paso dice el Zen. Para mi desde hace mucho tiempo tengo presente en los alumnos que el primer paso es vestirse. El lugar donde nos vestimos también es una parte del dojo
Este articulo lo dedico a un Kyu, alumno mío, ávido de sensaciones. Siempre pregunta y el otro día preguntaba por el Zen y el Arte Marcial.


CHUS GARCIA 7º Dan RFEK


2 de febrero de 2013

Al "Do" desde el "Jutsu"



Al “camino” desde la “técnica”
La mente del maestro nunca está quieta. Nunca se fija en una sola cosa o persona. Deja que todo pase… Ni tampoco el cuerpo se fija. Todo debe fluir. Mente y cuerpo fluyen.
La esencia de sí mismo, de uno mismo, es fudo chi (Como enseñó el maestro Zen Taisen Deshimaru), la sabiduría inamovible. La intuición, sabiduría, acción física, siempre son uno. Este es el secreto de las artes marciales. Las artes marciales no son deportes.
En un principio, las artes marciales fueron una forma para matar gente, para defenderse. La espada japonesa o tachi, es una espada larga; pero tachi también significa "corte". En la palabra kendo ken, como tachi significa "espada" y también "corte", por lo que kendo significa "la vía del sable" o la “Vía del Corte”. Las luchas con espada se remontan a los tiempos prehistóricos en Japón, pero las escuela actuales de kendo comenzaron a formarse a partir del año 1346; todo comenzó con un Samurai llamado Nodo, seguido en 1348, por Shinkage.
En un comienzo, el Samurai quería obtener poderes especiales: habilidades increíbles, mágicas. Querían poder atravesar fuego sin ser quemados o poder sobrevivir la caída de una roca sobre sus cuerpos. Para ello entrenaron sus mentes deliberadamente para obtener habilidades y poderes sobrenaturales, y eran cualquier otra cosa menos desinteresados.
Posteriormente, empezaron a estar bajo la influencia del Zen. Miyamoto Musashi, por ejemplo, que fue el más grande maestro japonés de kendo y creador del estilo Ni To Ryu o escuela de las dos espadas, también se hizo sabio. El dijo, "uno debe respetar a Dios y a Buddha, pero no debe depender de ellos".
En ese punto, la vía que enseñaba cómo cortar a sus enemigos en dos, se transformó en la vía que les enseñaba como cortar su propia mente. El jitsu se había transformado en do, la técnica se convirtió en vía o camino. Una vía de decisión, resolución, determinación. Estas eran las verdaderas artes marciales, el verdadero Budo. La fuerza y la victoria fluyen de la autoridad decisiva. Uno debe moverse más allá del nivel en el cual la mayoría de la gente se pararía o se estancaría, uno trasciende el conflicto, o lo transforma en un progreso espiritual. No había nada deportivo en entrenar en esos tiempos; los Samurai tenían una visión más enaltecida de la vida.
Las artes marciales tampoco tienen nada que ver con mantenerse en forma, ni tampoco mejorar la salud. Los occidentales siempre quieren utilizar las cosas, quieren saber el porqué de las cosas, para qué y por qué; pero el espíritu de las artes marciales, del Budo, no puede ser metido en un esquema ni en un sistema tan estrecho. Sus significados son más profundos y más esenciales, es el de la vida y el de la muerte, ya que ambos no pueden ser disociados. No hay vida sin muerte ni muerte sin vida
Las verdaderas artes marciales, el verdadero Budo deben estar más allá de toda relatividad. En otras palabras, uno debe dejar de escoger, dejar de preferir un lado o el otro en un esquema relativo de las cosas. En su lugar, debe tomarse una decisión final.
Para usar una semblanza de una conocida película de karate, el maestro le dice a su alumno… Karate es como conducir coche. Tú haces karate sí, o tu haces karate no, si karate tal vez… entonces tu… CRASHHHH…!!!
Antonio Durán Fernández