2 de febrero de 2013

Entrenando con el makiwara



Si describimos en líneas básicas lo que es el makiwara, no es más que un instrumento para entrenar típico del karate-Budo. Podríamos describirlo como una tabla asimétrica en su perfil muy bien sujeta al suelo, o la pared dependiendo del tipo y modelo, de alturas variables cubierta de una almohadillada en su parte superior por elementos abrasivos tales como, paja de arroz trenzada rafia, esparto y en algunas variedades se vienen fabricando de cuero grueso. El interior de la almohadilla suele rellenarse de paja de arroz trenzada o también de algún tipo de goma o caucho, la variación de sus elementos constructivos da a entender pues, que se puede optar por recubrimiento más o menos blando. Estas variaciones del elemento de recubrimiento así como el gran abanico de posibilidades en cuanto al tipo de madera utilizada y las medidas de ésta, es lo que le proporcionara una capacidad de absorción- amortiguación determinada, con unas variaciones bastantes amplias en cuanto a dureza y absorción, este es un primer punto importante ya que dará lugar a un entrenamiento marcadamente progresivo, elemento esencial en los sistemas de acondicionamiento físico para el combate.
Necesitaríamos de bastante espacio, y tiempo, más del que disponemos aquí para explicar los beneficios del entrenamiento con el makiwara así como su descripción a la hora de hacerlo, e incluso colocarlo pero mi idea es solo la de intentar atraer a aquellos que aun no lo han probado e invitarles a intentarlo.
Es evidente que se puede empezar a vislumbrar que no se trata pues de dar puñetazos a una tabla simplemente. Podemos decir que el Makiwara trasforma con el paso del tiempo una herramienta (mano o pie) en un arma. A muchos cuando escuchan la palabra makiwara le viene al pensamiento una mano deforme callosa y anquilosada, nada mas lejos de la realidad, es cierto que algunos practicantes han llevado este tipo de entreno hasta extremos, pero no es lo recomendable, lo normal y recomendable, es educar al puño para golpear sin ninguna protección adicional, para esto es necesario fortalecer las muñecas, endurecer la superficie de contacto o kentos ( en el caso del tsuki), asimilar el correcto movimiento biomecánico y dinámico, así como habilitar técnicas de golpeo diferentes a las convencionales y mas peligrosas en su ejecución.
Si nos situamos un poco en este tipo de entrenamientos, deberemos reconocer que se trata de una práctica que exige un compromiso total en cuanto a su entreno y mantenimiento, ya que si se deja de entrenar perderemos gran parte de los beneficios conseguidos con su entrenamiento, lo mismo que si dejáramos de entrenar perderíamos la forma física
Pero ¿qué beneficios puede aportar el entrenamiento del makiwara?
Desde el punto de vista básico o mecánico, educa al karate-ka, en la sincronización de la respiración con el golpe y el impacto y ayuda a reconocer el instante del impacto por el subconsciente preparándonos de forma mental. De esta forma la contracción será prácticamente nula hasta el momento de la toma de contacto con el objetivo, ayudando pues a la relajación e intentando depurar una contracción muy selectiva. Otro beneficio importante es el de la educación para poder ejecutar un buen atemi penetrante, es decir, ser capaz de causar daños en órganos internos. Me gusta poner el ejemplo de alguien en un pista de hielo que trata de empujar un obstáculo y que lógicamente se resbalará hacia detrás, el makiwara nos educará de forma que la ligera contracción que se produce en el tandem en el momento del impacto, ancla al individuo al suelo de forma instantánea dándole gran poder de penetración y un retroceso nulo.
Aspectos importantes durante el entrenamiento con makiwara.
Deberemos tener en cuenta una serie de factores muy importantes a la hora de entrenar y golpear el makiwara si queremos evitar lesiones, como son…
            - Rotación de la cadera, debemos girar la cadera siempre a favor del golpe ya sea en jun kaiten (cadera en la misma dirección del golpe – tipo Tsuki o directos) o gyaku kaiten (cadera con dirección inversa al golpe – tipo Uchi o indirectos).
            - Correcta alineación de la muñeca, para evitar que ésta se doble y se lesione al impactar. Además de intentar de no bloquear el codo ni el hombro.
            - Ritmo respiratorio correcto.
            - Centrar toda la energía en el momento del impacto. Aplicación correcta del Kime.
Espero haber “picado” la curiosidad en aquellos que nunca entrenaron con el makiwara y os invito a probarlo. Os puedo asegurar, sin temor a equivocarme que os enganchará y no podréis dejarlo ya. Ossu…!!!


Antonio Duran Ferández

Al "Do" desde el "Jutsu"



Al “camino” desde la “técnica”
La mente del maestro nunca está quieta. Nunca se fija en una sola cosa o persona. Deja que todo pase… Ni tampoco el cuerpo se fija. Todo debe fluir. Mente y cuerpo fluyen.
La esencia de sí mismo, de uno mismo, es fudo chi (Como enseñó el maestro Zen Taisen Deshimaru), la sabiduría inamovible. La intuición, sabiduría, acción física, siempre son uno. Este es el secreto de las artes marciales. Las artes marciales no son deportes.
En un principio, las artes marciales fueron una forma para matar gente, para defenderse. La espada japonesa o tachi, es una espada larga; pero tachi también significa "corte". En la palabra kendo ken, como tachi significa "espada" y también "corte", por lo que kendo significa "la vía del sable" o la “Vía del Corte”. Las luchas con espada se remontan a los tiempos prehistóricos en Japón, pero las escuela actuales de kendo comenzaron a formarse a partir del año 1346; todo comenzó con un Samurai llamado Nodo, seguido en 1348, por Shinkage.
En un comienzo, el Samurai quería obtener poderes especiales: habilidades increíbles, mágicas. Querían poder atravesar fuego sin ser quemados o poder sobrevivir la caída de una roca sobre sus cuerpos. Para ello entrenaron sus mentes deliberadamente para obtener habilidades y poderes sobrenaturales, y eran cualquier otra cosa menos desinteresados.
Posteriormente, empezaron a estar bajo la influencia del Zen. Miyamoto Musashi, por ejemplo, que fue el más grande maestro japonés de kendo y creador del estilo Ni To Ryu o escuela de las dos espadas, también se hizo sabio. El dijo, "uno debe respetar a Dios y a Buddha, pero no debe depender de ellos".
En ese punto, la vía que enseñaba cómo cortar a sus enemigos en dos, se transformó en la vía que les enseñaba como cortar su propia mente. El jitsu se había transformado en do, la técnica se convirtió en vía o camino. Una vía de decisión, resolución, determinación. Estas eran las verdaderas artes marciales, el verdadero Budo. La fuerza y la victoria fluyen de la autoridad decisiva. Uno debe moverse más allá del nivel en el cual la mayoría de la gente se pararía o se estancaría, uno trasciende el conflicto, o lo transforma en un progreso espiritual. No había nada deportivo en entrenar en esos tiempos; los Samurai tenían una visión más enaltecida de la vida.
Las artes marciales tampoco tienen nada que ver con mantenerse en forma, ni tampoco mejorar la salud. Los occidentales siempre quieren utilizar las cosas, quieren saber el porqué de las cosas, para qué y por qué; pero el espíritu de las artes marciales, del Budo, no puede ser metido en un esquema ni en un sistema tan estrecho. Sus significados son más profundos y más esenciales, es el de la vida y el de la muerte, ya que ambos no pueden ser disociados. No hay vida sin muerte ni muerte sin vida
Las verdaderas artes marciales, el verdadero Budo deben estar más allá de toda relatividad. En otras palabras, uno debe dejar de escoger, dejar de preferir un lado o el otro en un esquema relativo de las cosas. En su lugar, debe tomarse una decisión final.
Para usar una semblanza de una conocida película de karate, el maestro le dice a su alumno… Karate es como conducir coche. Tú haces karate sí, o tu haces karate no, si karate tal vez… entonces tu… CRASHHHH…!!!
Antonio Durán Fernández



15 de agosto de 2012

El “timing” (o la elección del momento adecuado) para la aplicación de las técnicas de karate.


Hace algunos años cayó en mis manos un artículo de un instructor de karate, alumno y asistente de Nishiyama Shihan. Su nombre Avi Rocah. En dicho artículo hablaba del timing o sincronización física para poder colocar nuestras técnicas sobre el contrario. Este artículo me hizo pensar mucho sobre el cómo y cuándo debíamos lanzar nuestras técnicas entre las del oponente, o incluso antes y/o después de las suyas. Después de bastantes años durante los cuales experimenté aquellas enseñanzas que extraje de aquél artículo y que aun hoy día sigo estudiando y experimentando, no dejo de pensar lo importante que es saber “captar” ese momento en el que debemos lanzar nuestra técnica para que logre alcanzar su objetivo, es decir nuestro oponente.
De los katas aprendemos los principios del movimiento del cuerpo y del combate. Por ejemplo aprendemos a movernos adelante, atrás, afuera, adentro, derecha e izquierda, etc. siempre como un todo en lugar de mover los miembros independientemente. Es prácticamente imposible captar una oportunidad si movemos cada miembro independientemente o si hay movimientos innecesarios en nuestra técnica. Con el kata aprendemos a sincronizar la energía mental con la física y la interna. Aprendemos a contraer y expansionar y las secuencias de los movimientos de las articulaciones. Primero el Ki seguido de la respiración, luego vendrá, los músculos y la técnica. Los katas nos enseñan continuamente que si hay espacio o tiempo entre nuestras técnicas habrá una oportunidad para que el contrario nos contraataque. De estas enseñanzas debemos aprender lo primero de todo, que el bloqueo y contra ataque son solo una cuenta, una sola acción. El bloqueo no llega a ser un movimiento único a menos que lo usemos como un bloqueo-ataque, por ejemplo a una articulación.
Lo cierto es que hay pocos elementos que se necesiten entender en la ejecución de un buen timing. Pero sí es preciso estudiar y aprender a la perfección cuatro conceptos primordiales para poder entender el perfecto timing. Estos cuatro conceptos son Kyo, Jitsu, Maai y Ritmo.
Jitsu: Cuando el oponente está en una buena postura, sólida y fuerte, tienen las emociones estables y tienen un espíritu fuerte, esto se llama Jitsu (se traduce como técnica o completo). Atacar a un experto en estas circunstancias es un verdadero suicidio.
Kyo: Cuando una de las anteriores condiciones (posición estable y fuerte, estabilidad, etc) cámbian aparece la oportunidad. Esto se llama Kyo (que se traduce como oportunidad). El Kyo se puede dividir en dos… Kyo físico, es cuando el oponente da muestras de estar inhalando aire, mientras cambia su centro de gravedad, se desplaza o incluso mientras ataca. Cuando el contario se mueve, hay un instante, una oportunidad para atacar. Kyo mental: Cuando el oponente vacila, duda, cuando está asustado o tienen el espíritu débil o cuando su mente está obstruida y tensa. Cuando él se preocupa solo de su ataque, cuando se centra en una sola técnica, su mente está en otro lugar y no se puede adaptar con facilidad a las circunstancias del momento, es decir a tu ataque. Esto es oportunidad…Kyo.
Maai: Distancia correcta. Aunque no es un concepto directamente implicado en el timing si tienen muchísima importancia en la consecución de un ataque o contra perfectos. En ataque, o contra, el timing y maai deben ir de la mano, deben ser solo uno. La técnica debe ser fuerte y el timing y distancia deben ser apropiados. De lo contrario fallaremos y esto se convertirá en una oportunidad (Kyo) a favor del oponente
Ritmo: Es bien sabido por todos que aquél que sepa imponer su ritmo en un combate será el vencedor. Esto lo escribieron grandísimos maestros de las artes marciales, desde Sun Tzu, hasta Nakayama Masatoshi, pasando por Funakoshi Gichin, Itosu Anko, Miyamoto Musashi etc, etc. No bailar, no saltar alrededor del oponente. Tienes a tu contrario frente a ti, dispuesto a alcanzarte, ajusta tu respiración, tu ritmo, tus movimientos, tu espíritu, ajústalo todo a él pero no te dejes llevar, no le sigas, tú tienes que tomar la iniciativa, que podrá ser de ataque o defensiva, pero sé tú quien le dirijas a él. Debes llevar la dirección, ser el conductor del combate. Si tratas de ajustar tu ritmo al suyo, caerás en su trampa y serás suyo. Usa tu respiración para fijar el ritmo de tu oponente, usa tu Ki (espíritu, energía interna) para dar presión mental al contrario y obligarle a actuar como tú quieres. Tu Ki debe estar golpeando a tu adversario constantemente. Solo cuando entiendas el ritmo y solo entonces, podrás pillar a tu oponente “fuera de juego”, lo que significa que romperás su ritmo y estarás haciéndole bailar a tu ritmo. El será tuyo.
Lo cierto es que para explicar profundamente tan solo estos cuatro conceptos necesitaríamos algunos cientos de folios más y muchísimo más tiempo, pero espero que sepáis aprovechar y estudiar estos conceptos fundamentales del Karate que expongo aquí para trabajar en pareja, en cualquiera de sus facetas… desde Gohon Kumite hasta Shiai Kumite, incluyendo Jiju Ippon Kumite y Jiju Kumite.
Osss…!!!

Antonio Durán
Agosto 2012

16 de noviembre de 2011

European Shotokan Cup ESKA

Como sigue siendo común ya, España es la nación que más inscripciones aporta a la Copa de Europa de Karate Shotokan ESKA. Este año España aporta 48 inscripciones a dicho campeonato. Estos son l@s 30 karatekas elegid@s de este año para participar en dicho campeonato...

SANCHEZ LOPEZ ALDARA
PERA FRANDO MERITXELL
SPITZER MONTFORT MARIA
SPITZER MONTFORT ALEX
SPITZER MONTFORT XAVI
RIDAO PEREZ VICTOR
LLORENS VALLS AFRICA
LUNA SALGUERÓN ALBA
MUÑOZ JUNYENT CARLA
ALBA PEREZ ARACELI
RENAT ARMADA ROCIO
VALLVÉ FERNANDEZ CLAUDIA
RUIZ DE CASTAÑEDA IGOR
POPAN IULIAN
RIEDMANN EMANUEL
VELA CARMONA JUAN MANUEL
Gonzalez Lopez Sergio
LUCAS MUÑOZ MIRIAN
LUCAS MUÑOZ ANABEL
SANCHEZ FUENTES JOSE ANTONIO
SALA SIRVENT SAMUEL
CARREÑO CARBONELL CARLOS
VALERO GARRIGOS PABLO
CERRILLO OLMO JOSE LUIS
SANCHEZ LOBATO PABLO
RODRIGUEZ FERNANDEZ CARLOS
ROMEU MORENO EDUARD
PASCUAL GARCÍA VANESSA
CARRANCO PARDO GEMA
VILLARRUBIA MUÑOZ ALBERTO GARCÍA

Y el equipo arbitral español estará formado por...

Fernando Rivera Román
Felipe Medina Sierra
Fernando Pérez Ruiz
Antonio Durán Fernández.

Suerte a todos.

15 de noviembre de 2011

LA PALABRA "OSS" Y SU USO

Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más curiosos para cualquier neófito cuando se acerca por primera vez a un grupo de practicantes de artes marciales es escuchar frecuentemente “Oss”, una de esas expresiones que está muy arraigada en la práctica de karate fuera de Japón. Pero, ¿qué es realmente Oss? ¿Es una palabra?, ¿Es un saludo?, ¿qué sentido tiene? En primer lugar debemos saber que “Oss” (en realidad “osu”) es una expresión fonética formada a partir de la contracción de dos palabras japonesas:

La primera, Oshi, significa literalmente "empujar", simbolizando el espíritu de combate, la importancia del esfuerzo y el enfrentarse a los obstáculos, empujándolos lejos, con una actitud positiva y decidida. Esta voz determina la pronunciación de la palabra entera.


La segunda palabra es Shinobu, que significa "soportar, resistir o sufrir", lo que expresa el coraje y el espíritu de perseverancia; sufrir el dolor y resistir en los momentos difíciles con paciencia y sin rendirse, manteniendo siempre la moral en alto.

Estos kanji (letras chinas) se leen en japonés Onegashimas. Sin embargo, Onega-shimas no es estrictamente un vocablo circunscrito al Budo (artes marciales), sino una palabra que se usa universalmente para expresiones cotidianas y como fórmula de cortesía para dar las gracias, pedir por favor, expresar entendimiento, en el saludo a alguien, etc.

El término resultante es: “Osu”, (también “Ossu”), cuyo significado sería algo así como "determinación y perseverancia” simbolizando la importancia de "impulsar nuestras ideas y mantenernos firmes en ellas, con una actitud positiva ante cualquier dificultad que presente la vida”. Cada vez que decimos "Osu", recordamos esto.

El Instructor sabe quién lo intenta y quién no. Aún si una persona posee talento natural, no podrá destacarse sin esfuerzo. Por otra parte, si a uno le falta ese talento natural pero posee fuerza de voluntad, progresará por medio de un esfuerzo constante en los entrenamientos (y en cualquier otro aspecto de la vida). Con empeño y voluntad de seguir luchando, el interior de uno se vuelve más receptivo, así el que tiene perseverancia empuja el egoísmo lejos de sí.
La práctica del Karate siempre ha sido muy exigente y aunque la sociedad actual no parece caminar por esos derroteros, pienso que es más necesario que nunca mostrar tesón y buscar nuestros propios límites. Cuando estamos cansados y el cuerpo quiere detenerse, la fuerza de voluntad sigue empujándote. Se soporta el dolor, se persevera. Eso es "Osu". De esta forma, podemos concluir que “osu” es una palabra que por si misma podría resumir la filosofía de Karate.

Uso de Ossu: Un aspecto, sin embargo, que a menudo se nos pasa por alto, es la correcta utilización que debe darse a esta expresión, es decir, ¿cuándo debemos utilizar esta palabra durante nuestra práctica en las artes marciales? La respuesta no es fácil, por cuanto que en primer lugar hay que tratar de entenderlo desde su sentido original y tomando como perspectiva a la sociedad nipona en la que se evita el contacto físico.
Decir “osu” mientras se inclina la cabeza cortés-mente es el equivalente japonés a un apretón de manos fuerte, firme y sincero. Esto sirve como un signo externo de estima. Si al estrecharle la mano a alguien estamos transmitiendo físicamente nuestro respeto y sinceridad a esa persona, del mismo modo, “osu” es una fórmula que transmite ese respeto de forma verbal.
Los significados y usos de algunas palabras, como “osu”, debe ser entendido por todos los que entran en dojos de karate y otras artes marciales. En el contexto de la escuela de Karate, Osu se emplea en las siguientes situaciones:
• Acompañando al saludo al inicio y al final de la clase.

• Al recibir cualquier consejo o un comando del instructor, el estudiante debe responder “osu”. para manifestar al maestro de forma sucinta que se entienden sus instrucciones y que el alumno se esforzará para seguirlas.

• Antes y después de Kumite y Kata.

• Al recibirlo del maestro u otros estudiantes.

Sin embargo no es correcto emplear “osu” :

• En el sentido de "sí" y "no" Cuando se necesita responder con un "sí" o un "no", los vocablos adecuados son "hai" y iie", respectivamente.

• Tampoco se debe realizar “osu” en el saludo dirigido al shinden o kamiza. En este caso la inclinación se realiza siempre en silencio.

• En un saludo al estilo oriental fuera del contexto de las artes marciales.