16 de noviembre de 2009

Historia de los Samurais

En Japon la clase guerrera era conocida como Samurais, tambien llamada Bushi. Formaron una clase durante los siglos IX y XII. Emergieron de las provincias de Japon para transformarse en la clase gobernante, hasta su declive y total abolicion en 1876, durante la era Meiji. Los samurais eran luchadores, expertos en las artes marciales. Tenian notable habilidad con el arco y la espada. Tambien eran grandes jinetes. Eran hombres que vivian siguiendo el Bushido; era su modo de vida.La lealtad total del samurai era para su Emperador y para su Daimyo. Eran honestos y de total confianza. Vivian vidas frugales, sin interes en la riqueza y cosas materiales, pero con gran interes en el orgullo y honor. Eran hombres de valor verdadero. Los Samurais no temian a la muerte. Entablarian batalla sin importar cuales fueran las dificultades. Morir en la batalla reportaria honor a su familia y a su señor.
Los samurais preferian luchar solos, uno contra otro. En batalla un Samurai "invocaria" el nombre de su familia, Rango y hazañas. Entonces buscaria un oponente de similar rango y batallarian. Cuando el Samurai acaba con su oponente le decapita, para asi tras la batalla retornar con las cabezas de los oponentes vencidos que acreditan asi su victoria.
Las cabezas de los generales y aquellos con alto rango eran transportadas de vuelta a la capital y mostradas en las celebraciones y similares.
La unica salida para un Samurai derrotado era la muerte o el suicidio ritual: seppuku. Seppuku, desentrañamiento tambien conocido como Hara-Kiri, es cuando un Samurai literalmente se saca las entrañas.
Tras ese acto, otro samurai, usualmente un amigo o pariente, le corta la cabeza.Esta forma de suicido era realizada bajo diferentes circunstancias "Para evitar la captura en batalla, captura que el samurai no consideraba deshonrosa y degradante, pero de mala politica; para expiar un acto indigno o fechoria; y quizas mas interesantemente, para advertir a su Señor"
Un Samurai preferiria matarse a si mismo antes que traer deshonor y desgracia al nombre de su familia y a su Señor.Esto era considerado un acto de verdadero honor.
Los samurais fueron la clase dominante durante 1400 y 1500.
En 1600 era el tiempo de la unificacion, las luchas en Japon habian cesado.
Entonces, avanzado el final de la era Tokugawa, en los ultimos 1700 Japon comenzo a moverse hacia una vida mas modernizada, mas "Occidental". No habia necesidad para los hombres luchadores, para los guerreros, para los samurais.Los samurais y su modo de vida fueron oficialmente abolidos en los primeros años de 1870, pero no fueron olvidados del todo.
La Espada
El Sengoku fue un período bastante anárquico. Hasta los campesinos solían ir armados. Sin embargo, los samurai eran los únicos que podían llevar dos espadas, llamadas daisho, como distintivo de su estatus exclusivo como guerreros. Estas dos armas, la larga katana y la wakizashi, más corta, se llevaban juntas, aunque normalmente no se utilizaban a la vez como armas. Miyamoto Musashi se salía de la norma porque en su estilo "Dos Cielos" se utilizaban las dos espadas al mismo tiempo. También merece la pena mencionar otro tipo de espada, el no dachi. Estos enormes mandobles sólo los usaban los soldados de a pie.
Los samurai utilizaban la katana para defenderse y atacar y, por eso, nunca incluyeron como defensa los escudos, a diferencia de los caballeros europeos. Gracias a la resistencia del acero, podían bloquear y desviar golpes que habrían hecho añicos cualquier arma de acero ordinaria. Por otro lado su cortante filo le otorgaba la habilidad de rebanarle hasta los huesos a un oponente. Estas dos cualidades eran el resultado de la destreza y experiencia que los espaderos habían acumulado a lo largo de siglos de experimentación. Ninguna otra espada, ni siquiera el famoso acero toledano, pudo compararse con estas armas japonesas.
La espada de un samurai se fabricaba mediante muchas capas de hierro y acero. Ambas se alisaban a martillazos y se doblaban muchas veces hasta conseguir un "sándwich" de muchas capas. Por cada forjado se duplicaba el número de capas de metal de una espada. Así se le proporcionaba a la espada una gran dureza, cuando se fundían el acero y el hierro juntos. El hierro aportaba flexibilidad a la hoja, mientras que el centro de acero se podía endurecer hasta conseguir un filo perfecto. El proceso final del forjado era especialmente ingenioso. Se cubría la hoja con arcilla de diferente grosor a lo largo de la misma: fina en el filo cortante y gruesa hacia el extremo. Cuando una vez cubierta de arcilla se calentaba y después se enfriaba, bajaba de temperatura a diferente velocidad y los cristales de metal a cada punta de la hoja terminaban adquiriendo diferentes tamaños. Eran grandes donde se había puesto arcilla final y por tanto flexibles, y pequeños en el filo para formar un extremo firme que podría afilarse. Una vez lustrada, el cambio del acero más blando y el filo más duro quedaban como la yakiba, una línea que se parece a una ola que rompe.
El resultado de todo esto era una espada que podía cortar a un hombre en dos, literalmente. A veces los criminales condenados a muerte servían para probar las nuevas espadas, pero era más normal tomar un manojo de ramas y bambú o utilizar cadáveres.
La espada se convirtió en el "alma del samurai" que la blandía y muchas se convirtieron en reliquias de familia. Hasta en la Segunda Guerra Mundial, algunos oficiales recubrieron sus espadas de familia con accesorios apropiados para el ejército y las utilizaron de forma activa Las espadas que se llevaban a casa los oficiales aliados como recuerdos de guerra de las batallas de Asia y el Pacífico se siguen reconociendo hoy en día como aceros antiguos y valiosos.
Los códigos del samurai
Descalzarse para ingresar en un recinto blanco y minimalista en el que se celebra la ceremonia del té o hallar la paz admirando algún jardín santuario circundado de lagos, colinas y puentecitos: estas son algunas de las prácticas milenarias que despiertan la atención de los turistas, conduciéndolos hasta su país de origen. De visita en Japón, El Viajero Ilustrado habrá de encontrarse con otra legendaria tradición, últimamente fagocitada por la industria del cine: la de los samurais. ¿Era sólo técnica aplicada al dominio de las armas lo que los volvía tan implacables? ¿O habían descubierto fuentes extraordinarias de fortaleza y valor en la contemplación de la belleza y la naturaleza? Viendo a Uma Thurman o a Tom Cruise blandir el sable, El Viajero se interroga sobre lo que hay de mito y de realidad en películas como Kill Bill o El último samurai.
La palabra samurai significa literalmente "servir". La historia de esta clase militar que permaneció vigente más de mil años comenzó en el siglo XII al servicio del emperador. Siendo un país dividido por empinadas montañas, la isla nipona era una tierra difícil de controlar para un gobierno central. El emperador necesitaba huestes de guerreros montañeses capaces de hacer sentir todo el rigor de la autoridad, aún en las aldeas más remotas. Surgieron entonces estos sirvientes- guerreros-recaudadores de impuestos pero, con el transcurso del tiempo, cayeron en la cuenta de que podían ser mucho más. A fines del período Heian, alrededor del año 1200, los samurais tomaron el control de las tierras y distritos que antes administraban para el emperador y establecieron un nuevo gobierno.
Durante esta etapa, los samurais, dominaban la jerarquía social y gozaban de muchos privilegios. Las influencias que templaron su férreo carácter fueron tres: el budismo zen, el shinto y las enseñanzas de Confusio. El zen no fomenta la violencia pero la apoya en forma pasiva, debido a su actitud respecto de la muerte. Provenientes de ésta doctrina, la indiferencia frente a las privaciones físicas y la terquedad atrajeron particularmente a la clase samurai, así como la creencias estoicas basadas en la fe en el destino y la sumisión a lo inevitable, que tomaron de la misma fuente. El culto del shinto recalcó la suprema lealtad al soberano, la adoración a la naturaleza y los antepasados y el patriotismo. De Confusio, filósofo chino del siglo IV a.C., heredaron una actitud compasiva y tolerante. Estrechamente vinculados, estos códigos portaron el fundamento para el bushido, doctrina moral y filosófica de los samurais que puede traducirse como "código de conducta adecuada para el caballero combatiente japonés". El Viajero Ilustrado advertirá que muchos años después encontramos esta misma psicología en los escuadrones suicidas y los aviones kamikaze, literalmente "pilotos del viento divino".
Para los samurais, la muerte significaba un asunto de honor. Morir en la vejez y por causas naturales, no era algo deseable. Creían que una muerte noble, temprana y violenta era un signo de predilección de los dioses. Una vida bella debe culminar con una muerte hermosa. Por eso adoptaron el capullo de cerezo, bello y efímero, como emblema. Sin embargo, la muerte no debe buscarse a menos que las circunstancias lo ameriten. Un samurai que se suicidaba sin un motivo justo era visto como un cobarde. Las únicas causas que justificaban la muerte como escape digno eran vengar a los amigos, pagar un crimen, o evitar el deshonor. La espada usada (katana) era de acero fundido a fuego, plegado y replegado a golpes. Las mejores espadas, que poco a poco fueron adquiriendo cualidades místicas para los iniciados, cuentan con un millón de capas. Guerrero y espada debían fundir sus espíritus en uno solo para luchar. La curvatura es lo que le otorga su flexibilidad característica, cuyo diseño permitía partir en dos a un hombre y su caballo.
Dominar un arma tan mortal exigía años y años de entrenamiento. Sin embargo, se dedicaban también a estudiar la historia de su país y su cultura, a la meditación y a la literatura. De hecho, hacían muy poca distinción entre las artes marciales y las Bellas Artes. Era muy natural que antes de partir hacia la batalla o suicidarse escribieran un poema. El creador del haiku, género especial de poesía japonesa, fue Matsuo Basho, gran poeta del siglo XVII que había sido samurai durante su juventud. Siglos después, el escritor Yukio Mishima decidía terminar su vida haciéndose el hara-kiri. Y muchísimos años más tarde, Quentin Tarantino y Edward Zwyck decidieron plasmar la fuerza y la belleza que trasmite la mítica figura del samurai. Parece que la idea de la muerte no deja de seducir a los espíritus de sensibilidad artística. Quizás por eso, piensa El Viajero Ilustrado, es un éxito de taquilla.

EL MAESTRO SILENCIOSO - EL MAKIWARA

El makiwara llamado entre los artistas marciales el maestro silencioso es uno de los aparatos mas comunes e indispensable para el entrenamiento, fue creado en Okinawa y hoy en día utilizado en todo el mundo.
Básicamente se trata de una tabla plana con ciertas medidas de altura, ancho y espesor, con una zona de impacto recubierta.
Los makiwaras son de madera, la que deberá estar enterrado , permitiendo que el extremo superior se encuentre a la altura del pecho de los practicantes, la parte enterrada será de unos 80 cm asegurándola para que no se afloje y que a la vez tenga flexibilidad , el ancho será de aproximadamente un puño y la zona de impacto estará protegida por soga, cuero o lona .
La tres principales funciones que cumple son las siguientes:
1. Entrenar y fortificar los nudillos y la muñeca.
2. Aprender a respirar apropiadamente en el momento de pegar y mantener un posición firme y estable.
3. Obtener la referencia necesaria de distancia y puntería.
Se utiliza preponderantemente para realizar la técnica de tsuki aunque también puede ser utilizado para entrenar y fortificar canto de mano codos y pies.
Un buen entrenamiento es considerado cuando al menos tres días por semana le dedicamos a esta práctica, se realizará con cada brazo en forma de series de veinte a treinta golpes promediando unos 150 en toda la cesión por cada mano y zona de impacto.
SU EMPLEO
1. Desde la posición de zenkutsu-dachi calcule la distancia al objetivo que deberá fijarse unos 8 cm detrás de la tabla inmóvil.
2. Comience a golpear con lentitud hasta tomar soltura y confianza.
3. Cierre bien su mano y mantenga en un solo plano los huesos del antebrazo (cúbito y radio) los huesos de la mano carpianos y los metacarpianos, para evitar que se doble la muñeca provocando algún esguince o torcedura.
4. Pegue en línea recta sin levantar el hombro ni abrir en demasía el codo.
5. En el caso del tsuki utilice los nudillos del dedo índice y medio en una proporción de 50-50 % .
6. En el momento del impacto exhale brevemente y en forma rápida, esto le permitirá desarrollar su respiración y le permitirá reconocer el correcto uso del centro de gravedad.
7. Utilice la reacción y el empuje de la pierna posterior.
8. Emplee la cintura girando la cadera adecuadamente y llevando la mano opuesta hacia atrás.
Se fijarán metas las que una vez alcanzadas serán incrementadas, comenzaremos con tres series diarias de diez impactos.
Debo recordar que una vez completada la sesión, las partes sometidas al entrenamiento serán tratadas con cremas hidratantes y reconstituyentes de tejidos.
Para los miembros inferiores tendremos el mismo tratamiento.
No se debe abusar con estas prácticas ya que su frecuencia puede dañar capsulas articulares. Todo es bueno en la práctica pero en su justa medida.
Enfocamiento, precisión, empuje en Kimewaza, soporte en la base, incremento de potencia en caderas, etc. Es un aporte con la practica del la makiwara.

LOS 10 PRECEPTOS DE ITOSU (TRADUCCION)



El Tode no se desarrolló del Budismo o Confucianismo. En el pasado las escuelas Shorin y Shorei fueron traídas aquí desde China. Ambas escuelas tienen puntos fuertes, que ahora mencionaré antes que surjan demasiados cambios


1. El Tode no se practica simplemente para el beneficio propio: puede ser usado para proteger a la familia o al maestro. No está ideado para ser usado contra un único agresor sino como forma de evitar la lucha cuando uno se ve enfrentado a un villano o rufián.

2. El propósito del Tode es hacer músculos y huesos duros como la roca y usar las manos y piernas como lanzas. Si los niños empezaran a entrenarse en Tode mientras están en la escuela elemental, estarían en el futuro bien preparados para el servicio militar. Recuerden las palabras del Duque de Wellington tras derrotar a Napoleón: "Nuestra victoria aquí hoy se consiguió en el patio de nuestros colegios".

3. El Tode no puede aprenderse de forma rápida. Como un toro, se mueve despacio, pero finalmente viaja mil millas. Si uno entrena diligentemente cada día, en tres o cuatro años llegará a entender el Tode.
Aquellos que entrenen de esta forma descubrirán el Tode.
4. En el Tode el entrenamiento de las manos y los pies es importante, así que uno debe entrenarse a conciencia en el makiwara. Para ello, dejad caer los hombros, abrid los pulmones, retened vuestra fuerza, agarrad el suelo con los pies y hundid vuestra energía en el bajo abdomen. Practicad usando cada brazo cien o doscientas veces cada día.

5. Cuando se practican las posiciones del Tode, aseguraos de mantener la espalda recta, bajar los hombros, poner fuerza en las piernas, permanecer firmes y concentrar la energía en el bajo abdomen.

6. Practicad cada técnica del Tode repetidamente, el uso de las cuales se trasmite de palabra. Aprended las explicaciones bien y decidid cuándo y de qué manera aplicarlas cuando sea necesario. "Entrar, contrarrestar, soltar" es la regla del torite.

7. Debes decidir si practicas Tode para mejorar tu salud o para que te ayude a cumplir con tu deber.

8. Cuando entrenes, hazlo como si estuvieras en el campo de batalla. Tus ojos deberían brillar, los hombros caer, y el cuerpo endurecerse. Siempre deberías entrenar con intensidad y espíritu y de esta forma estarás naturalmente preparado.

9. Uno no debe sobreentrenarse; esto causará que se pierda la energía en el bajo abdomen y será dañino para el cuerpo. Tu cara y tus ojos se volverán rojos. Entrena prudentemente.

10. En el pasado los Maestros de Tode han disfrutado largas vidas. El Tode sirve para desarrollar los huesos y músculos. Ayuda a la digestión y también a la circulación. Si el Tode fuera introducido en las escuelas elementales, produciríamos muchos hombres capaces cada uno de ellos de derrotar a diez asaltantes. Yo creo intensamente que esto se puede conseguir haciendo que todos los estudiantes de la Universidad para Profesores de Okinawa practiquen Tode. De esta forma después de graduarse podrían enseñar en las escuelas elementales lo que se les ha enseñado. Creo que esto será un gran beneficio para nuestra nación y nuestro ejército. Espero que tengan en seria consideración mi sugerencia.
Itosu Ankoh
Octubre 1908
Fuente: "Examining Yasutsune Itosu (part 2)"
Traducción al castellano: Víctor López Bondía

EL NIJU KUN Y SU SIGNIFICADO

El maestro Funakoshi ideó 20 reglas en beneficio de sus discípulos y con la intención de que el karate se perpetuara con toda su pureza. El que se inicia en la práctica del karate debe desarrollar al unísono su espíritu y su fuerza, contra la tendencia en nuestros días en que única mente se pretende la evolución física. Fue por lo que el Maestro dictó estas reglas insistiendo constantemente en su importancia vital. El maestro se limitó a comentarlas, toda vez que estas reglas se explican por sí solas, a pesar que su procedencia se remonta a muchos siglos. Seguramente que desconocidas para muchos, deberían ser inscritas en cada Dojo y, sobre todo, seguidas por profesores y alumnos.-

1.- EL KARATE EMPIEZA Y TERMINA CON REÍ: 'Rei' indica al mismo tiempo idea de cortesía, de respeto al prójimo, de una ac titud correcta de bienestar etc. 'Rei' es el dique contra la violencia. Sin el 'rei' el karateka que empieza a perder, no tarda en convertirse en una bestia feroz. Es tan fuerte el espíritu del 'reí', que un karateka desprovisto de él esparce a su al rededor un hálito de cólera y violencia perjudicial al espíritu del Karate, anulando los valores del karateka a la par que sus valores humanos. El 'rei' es una manifestación de respeto hacia el prójimo. El grado de comprensión que se tiene del Karate aparece en su propia actitud que se refleja en el 'reí'. Pero esto no es tan fácil. El 'reí' exterior es a menudo un barniz que desaparece de pronto en un combate. En ese momento lo que se piensa y lo que se siente es lo que realmente aparece. Por ello el 'rei' exterior debe ir acompañado de un sincero respeto interior. En otras palabras, si el combate no se acompaña de un sentimiento de respeto hacia el adversario, degenera en violencia, lo que no puede aceptarse como Karate.

2.- ¡NO UTILIZAR EL KARATE SIN MOTIVOS! Uno de los grandes méritos de las artes marciales es inculcar la paciencia, la resistencia a sufrir al máximo antes de reaccionar. Un viejo adagio del Ken-Jutsu dice: 'La Katana sale de su vaina únicamente en caso de necesidad. Cuando ha llegado este extremo es cuando debe utilizarse el Karate. El espíritu del Bushido consiste en armarse de paciencia hasta límites extremos. En este momento hay que combatir con todas las fuerzas hasta alcanzar la victoria. El karateka debe mentalizarse de espíritu y no dejarse llevar por la cólera, intentando probar su fuerza con un contrincante. Es más difícil dominarse siendo un buen karateka, de ahí que la primera actitud debe ser la del Budo, la segunda la del hombre indisciplinado.

3.- DEBE PRACTICARSE EL KARATE CON UN SENTIMIENTO DE JUSTICIA: Solo cuando se está en la verdad y se tiene razón, es indispensable desplegar la máxima energía. Este principio va ligado a un problema de conciencia. La fuerza interior no emerge sin un máximo de condición en lo que hacemos. Es vital estar armado del 'derecho' para que el coraje salga espontáneamente. Es así como el sentimiento de justicia y el Karate se armonizan y encuentran su correcta aplicación.

4.- ANTES DE CONOCER A LOS DEMÁS CONÓCETE A TI MISMO: Indica que es necesario conocerse a el mismo desde el punto de vista de las propias reacciones, como son el orgullo, timidez, grado de paciencia, violencia natural etc. Esto explica la dificultad de algunos principiantes en comprender el espíritu del Budo. Sabiendo evaluar las propias reacciones es lo que permite obrar en consecuencia tratando únicamente de evaluar al adversario sin ser consciente de las propias reacciones, no puede conducir sino al fracaso del combate.

5.- DE LA TECNICA NACE LA INTUICIÓN Esto es desarrollar la intuición partiendo de una técnica perfecta. La verdadera intuición del peligro nace de la maestría progresiva que se adquiere en la práctica del karate.

6.- NO DEJÉIS VAGABUNDEAR VUESTRO ESPÍRITU ;Pensad en lo que estás haciendo. Desgraciadamente tenemos la costumbre de realizar el entrenamiento en forma mecánica, permitiendo que nuestro espíritu 'flote' por las nubes o bien absorbidos en los problemas diarios.-Lo ideal en karate es entrenarse bien, sea en combate, kata etc. forzando nuestro espíritu a vivir lo que estamos haciendo evitando la repetición de movimientos idénticos provoque un automatismo síquico, lo que aprovecha el espíritu para escaparse. Hay que vigilar y estar atento, disciplinando a nuestro espíritu, comprobando el placer que experimentamos mientras practicamos karate. Es este sentido positivo el que nos dará a conocer profundamente esta regla.

7.- EL FRACASO NACE DE LA NEGLIGENCIA; La negligencia ha sido siempre el peor de los errores. ¿Cuántos samurais no perdieren la vida por haber cometido una simple negligencia?.

8.- EL KARATE NO SOLO SE PRACTICA EN EL DOJO; El objetivo del karate es forjar el espíritu sano en un cuerpo victorioso. Más que un simple deporte, el karate es, a través de su práctica una manera de ver la vida, de sentirla y apreciarla. Lo ideal es que el karateka haga de su vida un inmenso dojo en el que cada golpe tiene una razón que permite realizarse y progresar.

9.- LA PRACTICA DEL KARATE ES DE POR VIDA: El aprendizaje del karate en sí mismo se realiza en algunos años. No obstante, el Karate-Do es el camino, la vida en la cual conviene penetrar y continuar avanzando a lo largo de toda la vida con el fin de conseguir la alegría de vivir. No es suficiente, por lo tanto, conocer los katas y realizar tres o cuatro años de practica pensando que se es ya suficientemente fuerte. Pararse en este momento en que debe decidirse la continuidad sin relajación es un error. Tanto si un karateka esta dotado de grandes cualidades como si no, no debe olvidarse que el karate es un deporte de defensa personal y que el karate-do es un camino en que la practica sirve para consolidar en todos los planos de la vida.

10.- TRATAR LOS PROBLEMAS CON ESPÍRITU DE KARATE; Cuando se combate es necesario combatir con todas las fuerzas hasta la muerte. Este es el espíritu del karate en que no hay límites prefijados en el aspecto único del combate. Al contrario, es necesario conservar este espíritu y revestirse de él, ardientemente contra todas las dificultades de la vida. Para adquirir esta fuerza vital, no solo desde el punto de vista del combate físico, sino también en el plano moral es necesaria la perseverancia ya que una práctica asidua es indispensable. Pero no debe disminuir por el mero hacho de enfrentarse al menor de los problemas cotidianos que puedan presentarse.

11.- EL KARATE ES COMO EL AGUA HIRVIENDO; El agua hirviendo permanece así porque se la mantiene sometida a elevada t° delo contrario se enfría. El ardor por la práctica de] karate debe mantenerse de una manera constante, si no, declina. El ardor cuando desaparece y se convierte en indiferencia hace del más fuerte un hombre débil. Acordarse de ello supone evitar 'la trampa del agua fría'. Es por lo tanto de capital importancia 'avivar esta pasión por el karate de una manera constante.

12.- NO ALIMENTÉIS LA IDEA DE VENCER PERO TAMPOCO LA DE SER VENCIDO; Esta regla describe la idea del Budo, ya que ella muestra la actitud a adoptar durante el combate cuando es budoka, igual que en la vida cuando se es simplemente un hombre. 'Aquel que jamás ha perdido, no sabe lo que es ganar' dice otra máxima. En otras palabras querer ganar al precio que sea no es ciertamente la mejor manera de vencer o expresado de otra forma 'el espíritu de la victoria a cualquier precio' es la mejor manera de conseguir numerosos enemigos, por cuanto esta tendencia se capta muy fácilmente. No obstante es indispensable tener en el fondo del corazón la convicción de no doblegarse jamas ante el enemigo. Sin esta convicción de acero se es fácil presa del temor y del orgullo. Bajo los efectos de la cólera es fácil caer en la tentación de querer vencer a cualquier precio, mas que permaneciendo calmado en sí mismo y el espíritu constante para no ser vencido a ningún precio.

13.- ADAPTAD LA ACTITUD EN FUNCIÓN DE VUESTRO CONTRINCANTE: Frente a un enemigo fuerte, sed como el agua: inaprehensibles. No huyáis jamas;sino esquiva con flexibilidad. Esta regla significa que es necesario saber adoptar una estrategia de acuerdo con las características del enemigo que nos ha tocado en suerte. La victoria depende de la capacidad de penetrar batiendo y frustrando al adversario en su propio terreno. Es por ello indispensable desarrollar la máxima capacidad que permita desenvolverse y moverse en función de las características del adversario que nos encara. La expresión 'emplear la estrategia del agua': el agua no escoge dirección alguna, ya que el agua se escurre adaptándose a la configuración del terreno, el agua sigue el curso natural del suelo. De esta forma puede llegar a todas partes. En el combate conviene adoptar la misma estrategia, es decir, seguir al contrario para poder atacarle en el preciso momento en que se descuida.

14.- EL SECRETO DEL COMBATE RESIDE EN EL ARTE DE DIRIGIRLO; Esta regla es un poco consecuencia de la anterior. Resulta aún más importante en el caso de que el adversario sea el más fuerte. El único sistema de vencerle es conducir el combate de la manera que nos sea más favorable.-

15.- QUE LAS MANOS Y LOS PIES GOLPEEN COMO UN SABLE : Esta regla nos recuerda la necesidad, de un lado, de fortificar los miembros para que golpeen rápidamente y con eficacia, y de otro lado, en el combate utilizarlos como verdaderos cuchillos, más aun hay que dar la sensación que los miembros son verdaderas katanas y que el golpe descargado ha sido tremendamente eficaz. Es esta una verdad que todo budoka constata muchas veces cuando se entrena; es imprescindible estar dotado de un espíritu claro y de acero para utilizar las armas naturales como katanas defensivas. Esta regla es igualmente un recuerdo preciso: la katana, lo mismo que las armas naturales, no deben ser utilizadas mas que para defenderse.

16.- Al FRANQUEAR El UMBRAL DE VUESTRA CASA DIEZ MIL ENEMIGOS ESPERAN; Se trata de un viejo proverbio del Bushido. No significa que vayáis a ser atacados por diez mil enemigos en el momento de franquear el dintel de vuestra casa, como se desprende literalmente de este dicho, sino que diez mil significa 'muchos'. Enemigos 'no son enemigos físicos, pero sí en cambio que son adversarios mas terribles aun. Se trata de la negligencia, imprudencia, indisciplina y de las palabras y pensamientos incontrolados que arruinan la vida. El Bushido es una escuela de formación humana y busca la forma de combatir lo mismo los enemigos exteriores que los interiores. Por ello no debe limitarse el Karate al combate físico, esto no es mas que un medio de vencer a otro adversario de mayor envergadura: uno mismo. Ambos enemigos deben ser combatidos con el mismo ardor. La verdadera victoria, no obstante, permanece en aquel que la ha conseguido sobre sí mismo y solamente esta victoria será la que le llevará al más allá. El entrenamiento es el deporte. El combate real es el Karate. El combate contra sí mismo es el Karate-Do, y el compendio, el todo de este Arte Marcial es el Bushido.

17.- KAMAE ES LA REGLA PARA EL PRINCIPIANTE. DESPUÉS SE PUEDE ADOPTAR UNA GUARDIA ESPONTANEA; Kamae o posición de guardia, existe en cada budo, es la postura base y la mas eficaz. Los diversos kamae han sido ideados hace mucho tiempo, y se han ido transmitiendo de maestres a discípulos en el curso de los siglos, de ahí que sea bueno estudiarlas todas así como conocer sus variantes y dominarlas. Desde el punto de vista del Karate no existe el kamae de tipo especial. A simple vista parece que existe oposición a los dos enunciados: 'Kamae es la base' y la otra 'no es preciso de ningún kamae', no esta en el cuerpo sino en el espíritu, en otras palabras, el Kamae en el espíritu es la expresión que explica que es necesario tener cuidado de todo lo que nos rodea y que el Kamae como posición tiene menos importancia que la tensión atenta de nuestro espíritu.

18.- LOS KATAS DEBEN SER REALIZADOS CORRECTAMENTE. EN EL COMBATE REAL SUS MOVIMIENTOS SE ADAPTAN A LAS CIRCUNSTANCIAS; Los Katas, fruto de una experiencia varias veces milenaria, simbolizan la tradición del Karate. Su práctica asidua y fiel es necesaria para dominarlos y adquirir así el sentido del combate. El Maestro Itosu decía a este respecto:'El Kata se hizo para ser practicado tal como es a fin de que no sufra variación alguna importante con el paso del tiempo'. En el combate, no obstante, es imposible defenderse y atacar con un orden preciso, de ahí que los movimientos sean libres, conservando, eso si toda la pureza que existe en el Kata.

19.- TRES FACTORES A CONSIDERAR; LA FUERZA, LA ENVERGADURA Y EL GRADO TÉCNICO: Estos criterios se aplican lo mismo en la ejecución de un kata que en combate real. Esta regla se aplica tanto a sí mismo con el adversario o que nos ha tocado en suerte y del cual es necesario considerar su envergadura, su fuerza física y la técnica en el combate y por lo que respecta a sí mismo es necesario combatir en función de estos tres factores.

20.- PROFUNDIZAD EN VUESTRO PENSAMIENTO; Han sido necesarias estas 19 reglas para llegar a este punto. Es sobre esta última recomendación espiritual que el Maestro concluye el capítulo de las Reglas del Karate para beneficio de todos los budokas. En efecto, en la medida que se ama a Budo como un camino que debe recorrerse en esta vida, es necesario profundizar al máximo sin tener en cuenta los años que hagan falta para ello; cinco o seis años son suficientes para comprender el espíritu del Budo en toda su profundidad. Los grandes Maestros como Miyamoto Musashi, manifiestan que han precisado veinte años para alcanzar la vía. No es ciertamente apresurarse, ya que los beneficios físicos y mentales de la práctica del Karate aparecen progresivamente al cabo de los años...Estas son las reglas del Karate cuyo espíritu revela la tradición del Bushido. Si se saben aplicar en la práctica del Karate nadie puede dudar de sus beneficiosos resultados aparecerán en muy poco tiempo.

EL SAMURAI Y EL PESCADOR

Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurái que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Otomán, donde vivía el pescador. No siéndole posible pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurái, que era famoso por su mal genio. El Samurái fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta de que se estaba escondiendo se iba enfureciendo. Finalmente, al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo protegía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y le gritó: ¿"Qué tienes para decirme"?.
El pescador replicó, "Antes de que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurái dijo, "¡Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes de que cambie de parecer."
"Lo siento", dijo el pescador. " Lo que quería decir era esto: Acabo de comenzar el aprendizaje del arte de la mano vacía y la primera cosa que he aprendido es el precepto: “Si alzas tu mano, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza, restringe tu mano."
El Samurái quedó anonadado al escuchar esto de los labios de un simple pescador. Envainó su espada y dijo: "Bueno, tienes razón. Pero acuérdate de esto, volveré en un año a partir de hoy, y será mejor que tengas el dinero." Y se fue.
Había anochecido cuando el Samurái llegó a su casa y, como era costumbre, estaba a punto de anunciar su regreso, cuando se vio sorprendido por un haz de luz que provenía de su habitación, a través de la puerta entreabierta.
Agudizó su vista y pudo ver a su esposa tendida durmiendo y el contorno impreciso de alguien que dormía a su lado. Muy sorprendido y explotando de ira se dio cuenta de que era un samurái!
Sacó su espada y sigilosamente se acercó a la puerta de la habitación. Levantó su espada preparándose para atacar a través de la puerta, cuando se acordó de las palabras del pescador: "Si tu mano se alza, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza restringe tu mano."
Volvió a la entrada y dijo en voz alta. "He vuelto". Su esposa se levantó, abriendo la puerta salió junto con la madre del Samurái para saludarlo. La madre vestida con ropas de él. Se había puesto ropas de Samurái para ahuyentar intrusos durante su ausencia.
El año pasó rápidamente y el día del cobro llegó. El Samurái hizo nuevamente el largo viaje. El pescador lo estaba esperando. Apenas vio al Samurái, este salió corriendo y le dijo: "He tenido un buen año. Aquí está lo que le debo y además los intereses. No sé cómo darle las gracias!"
El Samurái puso su mano sobre el hombro del pescador y dijo: "Quédate con tu dinero. No me debes nada. Soy yo el endeudado."

EL MAESTRO MISTERIOSO: TADAO OKUYAMA

OKUYAMA Tadao era un personaje muy enigmático. Antiguo miembro de la Universidad de Waseda. A diferencia de la mayoría de los Maestros de hoy en día, famosos por haber viajado y transmitido el Karate por muchos países, Okuyama permaneció siempre en el anonimato, y poco o nada se sabría de él si no fuera por lo que los Maestros Harada, Kase y Kawanabe han contado.

Yoshitaka mandó a Okuyama a ocuparse de un grupo de contraespionaje del ejercito japonés, el cual había solicitado a Yoshitaka como instructor. En ese grupo también estaba Egami, Kamata... Uno de los objetivos del grupo era introducirse entre la líneas enemigas y coger prisioneros. Este grupo realizó pruebas con esos prisioneros para comprobar la efectividad de los golpes. Okuyama comprobó que los golpes tal como los estaban trabajando hasta ese momento no eran efectivos, es decir, el mito del golpe único del karate no funcionaba y comenzó a experimentar y así cambió el concepto. Okuyama Tadao falleció el 16 de agosto de 2006.


«En el primer campamento de verano al que asistió Harada le presentaron a un destacado 3erDan llamado Tadao Okuyama. Harada entrenó con él cada tarde durante dos años. Okuyama de repente desapareció después de un desacuerdo con el Maestro Kamata sobre la técnica. Se marchó y fue a las Montañas Tsukuba, a 50 millas al noreste de Tokyo, en busca de la verdad. Un par de años después reapareció pero entrenó sólo con el Maestro Egami en secreto. Un día Egami se lo dijo a Harada y usó un encuentro con Okuyama como motivación mientras practicaba. Entonces en 1955 cuando Harada debía abandonar Waseda ese día llegó. En cuanto Harada vio el kimono de Okuyama y su pelo largo... "supe que no podría ganar el encuentro". Había algo especial en él. Harada se enfrentó a él como siempre, pero nada más empezar ya se había terminado... "fue realmente increíble" - recordaba Harada - "tan rápido". Okuyama había atacado la cabeza de Harada con la palma de la mano. Okuyama ni siquiera había tocado físicamente a Harada "pero sentí el poder, semejante poder, nunca antes había sentido algo así". Aquello aún obsesiona a Harada hoy en día. Okuyama no había estado encerrado en el pasado como lo estaban muchos de sus contemporáneos; estaba comprometido con el futuro... cómo evolucionar. Compañero durante mucho tiempo del talentoso Renshi Yoshitaka, el Maestro Egami admitió a Harada que el nivel de Okuyama era incluso aun más alto; tan alto de hecho que nadie le podía seguir. »
Fuente: "Harada Sensei MBE".


«Cuando yo (Harada) estaba en Waseda, Okuyama practicaba todos los días. Pero, era difícil entender su Karate ya que no mostraba mucho sino que hacía constante hincapié en la "sensación", pero ¿qué clase de sensación? Cada vez que enseñaba daba mucha importancia a esta "sensación", pero era muy difícil entender o sacar algo de él en esos momentos. Sin embargo, después conocí al Sr. Egami, que me dijo - "...bueno Harada, ahora el nivel técnico de Okuyama está por encima del de Waka Sensei (Yoshitaka Funakoshi)" ¡eso me dijo! Okuyama creía que el Karate debía cambiar o nunca mejoraría. » Fuente:
"Harada entrevistado".
«Como anécdota se daba la circunstancia de que Kamata que era senior de Okuyama en la universidad de Waseda era junior en el grupo Nakano de Okuyama. Es decir, la situación inversa. Kamata siempre rivalizaba con todos y no podía soportar tener a okuyama encima de él. Cuando el ejercito solicitó una exhibición del grupo le pidieron a Okuyama que hiciera una demostración y Okuyama no quería, pero Kamata le retaba. Al final Okuyama aceptó con el resultado de Kamata en el suelo al primer golpe.
Tadao Okuyama es el principal alumno de Yoshitaka. Estudiante de la universidad de Waseda, su karate era, según Harada, difícil de entender, hablaba mucho de sentir. Solía tener problemas constantes cuando dirigía un entrenamiento en cuanto aparecía Kamata. Sus acaloradas discusiones son un recuerdo que tiene Harada de la universidad. Sus conceptos eran totalmente diferentes, Kamata seguía a Noguchi, con un Karate de mucha contracción y Okuyama a Waka Sensei. Un día, harto, desapareció, se fue al monte y apareció al cabo del tiempo con el pelo largo, con ropas de ermitaño... A lo largo de los años no ha querido saber nada de nadie.
En la universidad vivían en casas de 5 personas o así. Harada estaba en la misma casa que Okuyama. Cuenta que había noches que Okuyama le despertaba dándole golpes en el hombro, se le quedaba mirando fijamente y al cabo del rato movía la cabeza en sentido negativo sin decir nada y se iba. Repetía eso varias veces durante la noche y Harada recuerda que llegaba destrozado a las clases.
Otras veces se pasaba toda la noche a oscuras mirando una vela y si le preguntaban si estaba mirando las oscilaciones, derecha, izquierda, decía: "no, no, solo mirando".
Otro día le encontró Harada dando golpecitos a un palillo que había atado a un hilo y colgado del techo. Y le decía a Harada: "Harada, es muy difícil romperlo, cuando le doy por un lado se levanta del otro" y así se pasaba toda la noche.
En un curso de verano, que se solían hacer habitualmente con otras universidades, tenían problemas con los mosquitos y la gente solía dormir en grupos, en colchones con mosquiteras. Okuyama se quedo mirando fijamente a un tabla de madera que había tirada por el suelo y dijo: "parece confortable", la cogió y sin mosquitera ni nada se puso él a dormir por su cuenta.
En Octubre de 2001 Harada estuvo con Okuyama, en su casa en Japón. Cuenta que le invitó a unas cervezas y en el curso de la conversación le mostró un ejercicio con un bokken que le mostró que seguía el camino de siempre a nivel técnico. En esto, le pregunta Okuyama a Harada si creía que se podía sobrevivir todo un año a cerveza y ante la contestación dudosa de Harada, le dice Okuyama: "sí que se puede, yo lo he hecho, eso sí, pierdes un poco de musculatura..."(!!)
Dice Harada que era un genio, excéntrico pero genio.
A nivel técnico Egami decía que Okuyama había superado a Yoshitaka. Harada, que estuvo entrenando diariamente con Egami durante 18 meses, se enfrentó a Okuyama cuando Egami pensó que estaba preparado. Cuando intentó coger kamae se encontró en el suelo. Okuyama le dijo que cogiera kamae de nuevo, y ni así, se encontró a su primer movimiento en el suelo de nuevo. Okuyama le dijo a Egami: "¿pero qué estas enseñándole?" Y se fue. Egami dijo: "No entiendo a Okuyama, no le llego, desisto, desisto".
A nivel técnico Okuyama tenía un sistema de absorber para devolver, con el uso de todo el cuerpo relajado, pero músculos explosivos, como una serpiente por así decirlo.
Un día estaban viendo un entrenamiento en Waseda unos amigos de Okuyama que hacían sumo. Cuando vieron que trabajaban dando el paso y luego soltando el brazo le preguntaron a Kamata para qué daban el paso si no lo aprovechaban (estilo antiguo). En sumo el impulso inicial explosivo se une a la proyección de brazos, ese es el modo de Okuyama. »
Fuente: "Notas sobre historia del Shotokan. Con Harada Sensei".(Bilbao, 2002)
«Para hablar del Sensei Okuyama me remontaré a cuando las cinco Universidades de Shotokan realizaban sus exámenes de Dan (nivel) juntas. En estos exámenes se realizaba kata, kihon y kihon-kumite y los instructores senior daban sus puntuaciones para calificarlos. Los aspirantes a examen hacían kumite entre ellos, pero después del examen era costumbre que alguno de los senior hiciera kumite (combate) con los aspirantes. Y ahí fue donde el Sensei Okuyama apareció y tengo un recuerdo impresionante, porque atacaba con más velocidad y contundencia que los demás y los aspirantes a examen no podían ni reaccionar, no había forma de defender al Sensei Okuyama, cuando queríamos reaccionar ya lo teníamos encima con su puño en nuestra cara. Y todo el mundo se quedaba alucinado de su impresionante nivel. »
Fuente: "Entrevista al Sensei Taiji Kase".(Andorra, 2000)
«...y cuando le mostré (al Maestro Kase) una foto de grupo tomada en 1951 señaló a alguien en la primera fila y dijo que el bien conocido Okuyama Tadao solía alojarse en su casa. Así que Kase contactó con esta persona porque realmente quería aprender del enigmático Okuyama.
Hay una historia aquí que está casi olvidada. Cuando estábamos hablando sobre el Shotokan en tiempos de guerra, Kase Sensei mencionó que el grupo de Yoshitaka estaba involucrado en el entrenamiento de agentes secretos. "¿La Escuela Nakano?" - pregunté - y Kase respondió que sí, y enfatizó que las autoridades habían ido a buscar a Yoshitaka para pedirle que enseñase allí. Pero, añadió, algunos de los alumnos de Yoshitaka le aconsejaron no involucrarse directamente, así que fue Okuyama Tadao quien fue enviado. Funakoshi Yoshitaka era oficialmente el instructor, y puede que fuera allí unas cuantas veces, pero fue Okuyama quien realizó la mayor parte de la enseñanza. "¿Qué enseñó?" - pregunté. "Técnica para matar!" - respondió Kase.
En cualquier caso, Kase estudió con Okuyama Tadao en aquel período de posguerra y me dijo que Okuyama tenía "una técnica muy especial". Cuando le pregunté sobre eso simplemente movió la cabeza y sonrió. Okuyama era verdaderamente especial, y mirando otra vez a esa vieja foto, con varios seniors del Shotokan, Kase dijo que él pensaba, que de toda esa generación, Okuyama era "el mejor". En un momento dado se fue a las montañas a entrenar, y después se involucró en la secta Omotokyo de Shintoismo, la misma secta de Shintoismo que de hecho influenció a Ueshiba Morihei. Okuyama se convirtió en el guardaespaldas del líder de Omotokyo y vivía en el cuartel general del grupo, lo que le hizo dificil de contactar.
La idea de Funakoshi Yoshitaka era que el Karate debía desarrollarse contínuamente, y Okuyama había llevado esta idea a su máximo potencial - "Desarrollar, desarrollar, desarrollar." - dijo Kase. él no creía en cientos de repeticiones mecánicas, sino que estaba siempre buscando la técnica verdadera, y Kase dijo que Okuyama tenía "una clase especial de poder, no desde los músculos, no desde el kime, algo más". Algo interesante aparte de todo esto, Kase pensaba que Egami Shigeru puede que hubiese cogido algunas de sus posteriores ideas de Okuyama. "No copiadas" - dijo - "pero cogida la idea". »
Fuente: "Kase Sensei habla".(Hasselt, 2000)
«"El Maestro Okuyama ha llegado a los límites del Karate. No es un hombre normal, es como un animal salvaje, da miedo. Vive en una casita, no puede vivir en la ciudad. A veces le llamo por teléfono y nos vemos, sólo con oírle ya sé en que nivel está en ese momento. él ha entrenado técnica para matar, tiene control, pero su poder da mucho miedo". El Maestro Kase describe en acciones cómo, trabajando con el Maestro Okuyama, éste le deja frente a la cara un ataque lleno de poder. Entonces el Maestro Kase le saluda y se aparta, diciendo que 'ya es suficiente'. »

EL KIAI

El Kiai puede ser descrito como el poder potencial que gobierna el curso de la vida humana, y la fuente de energía inherente a la raza humana; en síntesis, la energía de las energías.
La existencia del Kiai y la posibilidad de controlarlo han sido reconocidas desde tiempo inmemorial, aunque siempre esa posibilidad ha sido asociada con las artes marciales y considerada como una suerte de monopolio de la clase samurai, a la cual la gente común no tiene posibilidad de aspirar. De todos modos, esta concepción es errónea, ya que la presencia del Kiai puede ser detectada en todas las actividades del hombre, desde la política al ajedrez. Desde un punto de vista occidental, el aspecto más importante de la investigación serán las indicaciones sobre el método por el cual el poder de utilizar el Kiai puede ser adquirido.
La palabra Kiai está compuesta por Ki, significando "mente", "resolución", "espíritu", y Ai, la contracción del verbo AWASU, que significa "unir". Como sugiere naturalmente esta combinación, denota una condición en la cual dos mentes están unificadas de tal manera que la más fuerte controla a la más débil. Psicológicamente este es el arte de concentrar toda la energía mental en un solo objeto, con la determinación de alcanzar o dominar este objeto; Físicamente es el arte de la respiración profunda y prolongada, como se explicará detalladamente más adelante. Su aplicación práctica es vencer a un oponente con el cual uno se enfrenta cara a cara.
Podemos considerar primero la utilidad del Kiai aplicado a las artes marciales. El Bushido tiene sus bases en la rectitud mental (moral?) y esta última es la esencia del Kiai. Cuando nuestra mente es injusta, de poco nos servirá el Kiai.
Las artes marciales están divididas en muchas ramas, pero el Kiai es la vida de todas; sin Kiai ninguna puede llegar a la perfección. En la opinión del guerrero japonés, no es el mero arte concreto, si tal expresión es permisible, el que hace posible la obtención de la victoria; el secreto reside en el Kiai. Es el combatiente que consigue control sobre su antagonista el que vence, y no es simplemente el arte de la esgrima o lucha, sino el Kiai quien brinda al combatiente el poder de conseguir ese control. Así, Yamaoka Tesshu, el más avezado esgrimista de su tiempo, revela el secreto del arte de la esgrima con las siguientes palabras: "No fijes tu mente en la actitud que asume tu rival, ni la asumas como tuya, ni tampoco tu espada. En cambio fija tu mente en tu Saika Tanden (la parte del abdomen situada bajo el ombligo) y no pienses en golpear a tu oponente ni en recibir en golpe de parte de él. Desecha todo designio específico y precipítate al ataque en el momento en que veas a tu enemigo en el acto de blandir la espada sobre su cabeza".
Jujitsu (literalmente "técnica suave") como su nombre implica, está basado en el principio de oponer suavidad o elasticidad a la dureza. Su secreto reside en mantener el cuerpo lleno de Ki, con elasticidad en los miembros, y en estar siempre alerta para utilizar la fuerza del enemigo en ventaja propia, empleando la mínima fuerza muscular. "La suavidad conquista la dureza" es una frase que expresa la idea del uso apropiado del Kiai. No sólo en esgrima y Jujitsu, sino también en otras ramas de las artes marciales, el Kiai debe ser ejercido inteligentemente si se desea obtener los mejores resultados. Ahora consideramos al Kiai en conexión con la respiración. Cuando uno expele el aire de los pulmones siente relajarse los músculos y los huesos, mientras que al llenar los pulmones y abdomen de aire, uno es consiente del fenómeno opuesto. Al expeler el aire se pierde vigor, mientras que al inhalar se gana fuerza. En el lenguaje esotérico japonés, la última condición es llamada "plenitud" y la primera "vaciedad". Atacar la vaciedad con plenitud es un medio seguro de obtener la victoria. Si en el acto de atacar, uno de los combatientes tiene los pulmones llenos de aire, mientras que los del otro están vacíos, el primero tiene la victoria segura. Al menos, así es en teoría. Mirando bajo esta luz, el Kiai debe ser considerado sinónimo del acto de respirar. La frase frecuentemente usada por los maestros de esgrima japoneses, "KIAI O KAKERU" (revelar el Kiai) significa caer sobre el enemigo con un grito en el momento exacto en que éste ha exhalado el aliento. El secreto de la respiración Kiai reside en llenar el Saika Tanden antes descrito, en vez del pecho, como hacemos los occidentales. Lo que puede ser llamado respiración abdominal profunda es denominado en japonés FUKUSHIKI KOKYU. Hay muchos métodos para respirar de esta manera, pero una delas más simples es la siguiente: "Tome una tira de tela de algodón de alrededor de 180 cm., dóblela dos veces, pásela dos veces alrededor del estómago, justo debajo de las últimas costillas y ajústelo apretadamente en esta posición. Entonces trate de inhalar aire profundamente hacia el estómago. Repita el proceso tres o cuatrocientas veces al día, y hasta dos o tres mil veces, si puede acostumbrarse. Al hacer esto mantenga el cuerpo relajado, los hombros hacia abajo, la espalda derecha, y siéntese de tal forma que la punta de su nariz esté alineada con el ombligo (o saika tanden). Acostúmbrese al sentarse a presionar el asiento con las caderas, y al caminar proyectar el abdomen más adelante que los pies. Estas instrucciones pueden ser difíciles de cumplir, pero la idea es regular sus movimientos, como si usted tuviera un objeto siempre a la vista. Al enfrentarse a un oponente, tanto en postura de pie o sentado, mírelo directamente al rostro, pero no omita por un momento tener su ojo mental dirigido hacia el Saika Tanden; cuide de respirar según las instrucciones dadas, y de este modo no será distraído por objetos extraños".
Lo que es llamado MUNEN MUSHIN (literalmente: "sin idea-sin mente") es un factor esencial en el Kiai, y puede ser adquirido regulando la respiración. Con respecto a esto, puede ser mencionado el célebre monje budista llamado Takuan. Escribe en su famoso libro "Kitsuyoshu": "Munen Mushin es el nombre de Buda. Al abrir la boca para explorar el aire, surge NA, y al cerrarla para inhalar, se obtiene MU. Al abrir la boca nuevamente surge A, y al cerrarla otra vez, MI. Abriéndola nuevamente, surge DA, y al cerrar BUTSU. Así la triple inhalación y exhalación es equivalente a la invocación budista NAMU AMIDA BUTSU, que es el símbolo de las letras A y UM. El sonido A es producido al abrir la boca, y el UM al cerrarla. Así, puede decirse que en el estado de total ausencia de la mente (MUNEN MUSHIN) siempre se repite el nombre de Buda, aunque no se pronuncie en voz alta".
Puede advertirse entonces que el secreto del Budismo está relacionado con este AUM, o sea el arte de controlar la respiración.
Otra condición física esencial del arte del Kiai es el control de la postura. La primera premisa es mantener el cuerpo relajado, elástico, como si fuera de goma. Para alcanzar esta condición, otra vez, es necesario concentrar el vigor en el Saika Tanden, mientras se mantiene el pecho vacío. La postura tiene gran influencia sobre la respiración, y ambas deben ser estudiadas conjuntamente. El segundo punto a observar es mantener la boca cerrada y las mejillas entradas hacia la garganta. En el sistema de Za Zen se enseña al estudiante a mantener las orejas en una línea con los hombros, y la nariz en una línea con el ombligo. Y aquí está precisamente la posición requerida. Si se mantiene la boca cerrada y las mejillas hundidas, los principales músculos de la garganta están en tensión, y la columna vertebral derecha. Esta última proporciona la fuerza apropiada al bajo abdomen. El efecto de la postura sobre el cuerpo y la mente es grande. Físicamente, la correcta postura estimula la circulación de la sangre, vigorizando los músculos y otros órganos. El efecto mental no es menos considerable. En el entrenamiento, tanto de samuráis como de monjes zen, se les ha enseñado desde tiempos remotos que la boca se debe mantener cerrada, y el aire inhalado a través de las ventanas nasales para impartir fuerza al bajo abdomen o Saika Tanden. El mantenimiento de la postura descrita refresca la mente e imbuye al sujeto de un aire dignificado, el cual es también un factor importante en el arte del Kiai. Hay un viejo dicho en el Budo o "Camino del Guerrero", que dice: "Primero los ojos, segundo la astucia, tercero el coraje, cuarto la fuerza física".
En el Kiai también se da gran importancia a los ojos por dos razones, siendo la primera la necesidad de cultivar la visión rápida y clara, y la segunda la ayuda que estos órganos brindan en la asunción de la dignidad a la cual se ha aludido.
De acuerdo a esto, el hábito de mirar rectamente a las cosas debe ser asiduamente practicado. El celebrado filósofo Mencius dice que "Los ojos son los mejores elementos para juzgar a los hombres". Cuando la mente es oscura, los ojos son apagados. "Escuche hablar a un hombre y mírelo a los ojos; no podrá ocultar los secretos de su alma". Los ojos son espejos del estado mental, y pocos hombres o mujeres de conciencias culpables tienen los ojos claros y brillantes. El estudiante de artes marciales y del Kiai debe, por lo tanto, cultivar el hábito de mirar recto al rostro de su interlocutor, u observar cualquier objeto de la misma manera, sin parpadear.
Lo que es llamado NIGIRI KATAMI (literalmente "asir fuertemente") significa unir los dedos firmemente con los pulgares hacia abajo. Se dice que esta práctica proporcionará vigo y coraje el cuerpo, y facilitará conservar la mente firme en las más difíciles circunstancias. En todas las artes marciales el japonés está dispuesto a adjudicar más importancia a la parte de su cuerpo que está por debajo de la línea de la cintura, que a la parte superior. Es aconsejable poner más fuerza en los pies que en los brazos y manos. Cuando uno está asustado, está propenso a perder el uso de los miembros inferiores y permanecer inmóvil como una piedra. Al estudiar el arte del Kiai, los pies deben ser cuidadosamente entrenados. Una buena práctica es pisar fuerte de vez en cuando, o andar de un lado a otro con los brazos y manos alrededor de la cintura; al caminar debe cuidarse en aplicar el peso del cuerpo más en los dedos que en los talones.
Un conocido filósofo chino de la dinastía Ming dijo: "Si se mantiene la mente una e indivisa, se acomoda por sí misma a diez mil circunstancias diferentes. Esta es la razón por la cual un hombre superior puede mantener su mente vacía y quieta". Estas palabras explican el aspecto psicológico del arte del Kiai. Por unidad e indivisibilidad de la mente se entiende la unificación de la fuerza mental, que es un factor esencial del Kiai.
La mente (Kokoro) debe estar siempre preparada para enfrentar emergencias que pueden surgir en cualquier momento. No sólo se debe entrenar la mente de la forma arriba descrita, sino también se debe cultivar al hábito de hacer buen uso de la fuerza mental de los oponentes. Para llevar a un oponente bajo control es necesario privarlo de su mente. Esto es, distraer su atención y dominarlo para tomar ventaja. El conocido monje budista Takuan dijo: "La mente hace del Ki un vehículo, y lo conduce ampliamente en su operación activa". La mente controla al Ki, pero el último puede a veces influenciar a la primera. Cuando el Ki está quieto, la mente también permanece quieta. La mente yace escondida en nuestro ser interior; el Ki opera externamente para llevar a la mente hacia la meta propuesta. En el arte del Kiai es muy importante entrenar y cultivar el. En esgrima y otras artes marciales se acentúa la importancia de un acuerdo o concordancia entre la mente (Ki) y la fuerza (Chikara).
A modo de ilustración, supongamos que usted desea obtener algo hermoso. Esto es lo que en este culto se llama Kokoro o mente, o más literalmente corazón. Para obtener ese algo, usted alarga la mano, o su mano alcanza ese objeto obedeciendo la orden de su kokoro. Esto es lo que los japoneses llaman Ki. Cuando su mano alcanza el objeto y usted lo toma y lo acerca hacia sí, tenemos una manifestación de fuerza, o chikara en japonés. Sin la ayuda de cada uno de estos factores, nada podrá ser suyo nunca. Kokoro (mente o corazón) dicta la acción al Ki, y chikara (fuerza) ejecuta el mandato de su mente. El arte del Kiai tiene relación con el desarrollo de este Ki. Cuando el Ki está apagado y débil, no habrá fuerza suficiente para cumplir las ordenes de la mente. El Kiai implica la fabricación de un cuerpo fuerte por medio de una mente fuerte, endurece todo el ser, haciéndolo invulnerable al ataque.
El secreto de la victoria en un encuentro reside en esto: no pensar en vencer sino en no ser vencido. Uno es derrotado, porque trata de vencer. Si no es vencido, la victoria siempre estará de su lado. Podría calificar esta observación diciendo que en Judo, al menos en lo que se refiere a competiciones amistosas, a veces ninguna de las partes gana o pierde, pero presumiblemente en batallas hasta el fin, uno de los combatientes, en nueve de casos de cada diez, es vencido.

Sen no Rikyu, que enseñaba la ceremonia del té en los tiempos del Shogun Hideyoshi, era un experto en el arte del Kiai. Hideyoshi solía comentar a sus amigos "Miren a Rikyu haciendo el té, y notarán que todo su cuerpo está lleno de Kiai, y no hay lugar para un ataque". Kato Kiyomasa, el famoso general de Hideyoshi que jugó el rol más importante en la invasión a Corea, al oír este cumplido hecho a Rikyu por su maestro, se decidió a encontrar una oportunidad para humillar al experto en Kiai. Un día acompañó a su maestro a la casa de Rikyu, y detectando lo que le pareció una guardia descubierta, alzó su espada hasta la posición de ataque. Tan pronto como hizo esto, Rikyu se volvió hacia Hideyoshi y le comentó con calma: "Su excelencia tiene un guardia muy orgulloso en Kiyomasa", y se volvió hacia Kiyomasa con una mirada fija que impidió que el nombrado siquiera respirara. Dijimos en este caso que Kiyomasa había encontrado una brecha para atacar, pero su mente estaba relajada en el instante en que pensó en su inminente triunfo, y así Rikyu lo venció con Kiai.

Yagyu Matajuru era el hijo del famoso maestro de esgrima Yagyu Hida-no-Kami, quien era tutor del Shogun Tokugawa en días feudales. Disgustó un día a su padre y fue expulsado de su casa. Matajuru se arrepintió de su conducta errónea, y se decidió a enmendarse. Entonces estudió esgrima con un bien conocido maestro, durante un número de años, en circunstancias bastante difíciles. Llegó a ser bastante eficiente, y de regreso en Edo (la actual Tokyo) fue a ver a un tal Okubo Hikozaemon pidiéndole que usara su influencia con su padre para que lo hiciera levanta la amenaza de desheredarlo; de ese modo Matajuru podría suceder a su padre como maestro de esgrima del Shogun. Hikozaemon era afecto al descarriado hijo de su amigo, y por lo tanto consintió en actuar como intermediario para lograr la reconciliación. Al mismo tiempo, pidió a Matajuru una demostración de su pericia en esgrima, ya que sabía que una aseveración en este aspecto tendría más peso ente el padre que cualquier otra cosa. Matajuru al momento consintió y propuso que se llamara a alguien para actuar como oponente, pero como en ese momento no había nadie en la casa, finalmente dijo a Hikozaemon que en cambio le daría una demostración de Kiai. Así diciendo, miró hacia el jardín, donde vio unos cuantos gorriones posados sobre una rama de un alto pino, y fijando fuertemente la vista en los pájaros, pronunció el Kiai, e instantáneamente los pájaros cayeron al suelo inanimados. Cuando relajó el Kiai los pájaros salieron volando, ganada nuevamente la conciencia. Hikozaemon estaba atónito de admiración, y no tuvo dificultad en efectuar la reconciliación del joven con su padre, como había prometido.. Este particular poder es conocido en las escuelas japonesas de esgrima como Toate no Jutsu, o "el arte de golpear a distancia".

Yamamoto Kausuke, un celebrado estratega que sirvió a Takeda Shingen antes de la invasión a Corea de Hideyoshi, un día estaba pasando por un bosque montañoso, cuando una manada de lobos hambrientos aparecieron de pronto y le rodearon. En un impulso momentáneo, Kausuke trató de atacar a los animales, llevando la mano a la empuñadura de la espada, pero un segundo pensamiento lo detuvo, ya que concluyó que sería un deshonor para un samurai usar tal arma contra esos animales. En cambio, calmosamente unió sus muñecas con los pulgares por debajo de los demás dedos, en el estilo nigiri katami mencionado, y fríamente pasó a través de la horda de lobos. Estos parecieron retroceder ante la compostura y aire digno de Kausuke, y se volvieron sobre sus talones.
Existen muchas anécdotas sobre maravillosos poderes y hazañas realizadas por expertos en el arte del Kiai. El asir hierros al rojo vivo sin ningún daño visible en las manos y otros sucesos son adjudicados a la aplicación práctica del Kiai, el cual se ejerce no sólo entre seres vivientes sino también sobre objetos inanimados a través de un delicado proceso psicológico.
Existe el kuji goshin ho, o método de protección del propio cuerpo por medio de nueve ideogramas, los cuales ocupan un lugar muy importante en las enseñanzas de la secreta secta Shingon del Budismo. Este método es, de hecho, nada más que una parte del Kiai.
El Kuji, o nueve ideogramas, comprende rin, hei, to, sha, kai, jin, retsu, zai y zen, y el método de practicar este arte puede ser explicado como sigue:
RIN: cerrar ambas manos, y entonces unir y separar los dedos índice, uno contra el otro. Llevar los dedos conectados hacia el pecho y repetir tres veces la palabra Rin. Levantar las manos cerradas por encima de la cabeza y luego separarlas.
HEI: cerrar los dedos meñique y anular de cada mano y unir los dedos medios uno contra el otro. Poner los dedos índices debajo de los medios y repetir Hei tres veces, y entonces separar los dedos.
TO: unir las manos abiertas de modo que las yemas de los dedos se toquen levemente, y repetir la palabra To tres veces.
KAI: entrelazar firmemente los diez dedos y mantenerlos apretados, pero dejando los dedos índices juntos y erectos, uno contra el otro. Repetir Kai tres veces.
JIN: entrelazar los diez dedos hacia adentro de modo que se toquen bien con las palmas, y luego repetir Jin tres veces.
RETSU: cerrar la mano izquierda con la palma hacia la derecha. Liberar el dedo índice, extendiéndolo hacia arriba; colocar el pulgar sobre la coyuntura última (inferior) del dedo medio; llevar la mano cerrada hacia el pecho; tomar la yema del dedo índice de la mano izquierda con la derecha y repetir Retsu tres veces.
ZAI: extender los dedos de ambas manos y conectar las yemas de los dedos índices y pulgares de modo de formar un rombo, y de esta manera llevarlo cerca del rostro, repitiendo Zai tres veces.
ZEN: cerrar la mano izquierda con la palma hacia arriba, llevarla cerca del pecho, y allí cubrirla con la derecha, los dedos extendidos. Repetir Zen tres veces.
Después de pasar por las formas arriba mencionadas en rápida sucesión, unir y entrelazar los dedos de ambas manos, levantarlos arriba de la cabeza y repetir Wo tres veces, después de los cual se pueden separar las manos.
Este proceso, se cree, aniquilará las fuerzas de la maldad y el peligro, y por lo tanto guardará al cuerpo contra todo posible peligro. Este arte era ampliamente practicado por los samuráis en los tiempos feudales. Podemos asumir que su eficiencia se debe a alguna virtud oculta inherente a los ideogramas citados que el hábito de la concentración mental y continuidad que pueden ser acrecentadas con la constante repetición de estas fórmulas.
Fuente: "El arte del Kiai" de Kumashiro Hikotaro

ITOSU ANKOH - (1830-1915)


ITOSU Ankoh nació en la ciudad de Shuri, en la isla de Okinawa, en 1830.



Pertenecía a una de las familias Shizoku (clase alta) de Okinawa.
Aprendió directamente con "Bushi" MATSUMURA como aprendiz de guardaespaldas de los 16 a los 24 años (1846~1854).
Aprendió Tode (Karate) con los Maestros: MATSUMURA Sokon de Shuri, Nagahama de Naha y Gusukuma de Tomari.
« Itosu fue un experto que sucedió a Shiroma. »
FUNAKOSHI Gichin
Llegó a ser secretario personal del Rey Sho Tai, trabajando codo con codo con su Maestro Matsumura al servicio de la familia real de Okinawa durante tres décadas, hasta el final de la monarquía en 1879. Tras esto permaneció en Shuri y abrió una imprenta como negocio familiar. [cbss]
Era íntimo amigo (además de tocayo) del también Gran Maestro de Tode AZATO Ankoh.
Poseía una enorme fuerza. Según su alumno Funakoshi "su extraordinaria fuerza era un don natural, no sólo adquirido por el entrenamiento, aunque, obviamente reforzado por él". Podía partir con sus manos un grueso tallo de bambú. Muchas veces Azato le desafió a un pulso al estilo de Okinawa, y siempre perdió. Azato confesaba que nunca podría aventajarle, ni siquiera utilizando las dos manos. El cuerpo de Itosu parecía invulnerable, y su potente agarre era famoso en Okinawa. [fgmc]


« Entrena tu cuerpo de forma que pueda resistir cualquier golpe. »
ITOSU Ankoh
Se le atribuye la creación de los katas Pinan (Heian), Naihanchi (Tekki) Nidan y Sandan, Passai (Bassai) Sho, Kushanku (Kanku) Sho y varias versiones de Rohai (Meikyo).
Fue "Maestro de Maestros", entre sus discípulos se encuetran:
• MOTOBU Choyu
• YABU Kentsu
• FUNAKOSHI Gichin
• HANASHIRO Chomo
• MOTOBU Choki
• KYAN Chotoku
• YABIKU Moden
• CHIBANA Choshin
• TOKUDA Anbun
• TOYAMA Kanken
• MABUNI Kenwa
• GUSUKUMA/SHIROMA Shinpan
Fue el responsable de la introducción del Tode en las escuelas de Okinawa a principios del siglo XX.
A los 71 años (~1902) Itosu obtuvo permiso para enseñar Tode en las escuelas públicas de Shuri. Hasta este momento el Tode había sido enseñado y practicado en la más estricta privacidad. Hacia 1905, Itosu estaba dando clases de Tode en la Escuela Prefectural Dai Ichi y la Escuela Prefectural de Preparación de Profesores.
Itosu vivió hata alcanzar los 85 años, falleciendo en 1915. Tras su muerte los artistas marciales locales le dieron el título kensai (santo del puño).
En 1964 su alumno Chibana erigió un monumento en su memoria.
Notas:
1. Nombre:
"Itosu" es la lectura kun (japonesa) del apellido de Itosu. La lectura on (chino antiguo) del mismo nombre es "Shishu". El nombre propio de Itosu se lee "Yasutsune" (kun) o "Anko" (on). Ambas lecturas son correctas y se utilizan de manera intercambiable.
Comentario de Patrick McCarthy por e-mail el 8 de septiembre de 2008:
" Ankoh es la pronunciación correcta de su nombre de pila, no Yasutsune. Muchas personas cometen este error porque no entienden el funcionamiento interno de la lengua japonesa y simplemente copian lo que escriben los demás. "

14 de noviembre de 2009

EL KUMITE

El Kumite tradicional es más una búsqueda del camino, del "Do", se estudia como realización personal. Es un combate entre dos o más karatekas, es mucho más consciente que el Shiai Kumite pero menos que el marcial.
El entrenamiento de Kumite necesita de una evolución en su estudio, cualquiera de las tres formas pasa por las mismas fases de trabajo y de comprensión de lo que se está haciendo, no olvidemos que de la comprensión nace la maestría.
El estudio del Kumite tradicional está formado por cuatro fases:

Go-No-Sen: Defensa y contraataque.
Sen-No-Sen: Un contraataque simultáneo o tomar la iniciativa. (Tai-No-Sen y Yo-No-Sen)
Iro-No-Sen: Se realiza el contraataque cuando la intención de ataque del oponente ha sido formulada.
Kokoro-No-Sen: No hay fallo perceptible ni en uno ni en el otro contendiente. Es imposible el ataque y la concentración es máxima.

El trabajo a realizar en el Kumite tradicional pasa también por varias fases de aprendizaje y entrenamiento.
El primero y muy importante es el Ippon Kumite, se realiza sobre un solo paso, Tori ataca a Uke y este se defiende y contraataca con una técnica considerada decisiva (Shimei), ésta tiene que ser mortal o dejar al contrario K.O.
A partir de este se realiza el Gohon Ippon Kumite, Kumite a cinco pasos y Jion Ippon Kumite, a diez pasos. En estos los pasos son independientes, cada ataque es independiente de los otros. Uke bloquea los primeros ataques y contraataca en el último, se estudia la posición, la estabilidad, la potencia, etc.
La siguiente fase es el estudio del Sambon Kumite, a tres pasos o tres ataques. El estudio aquí es diferente a los otros, cambia el ritmo. Uke tiene que adaptarse a Tori, éste ataca una vez, Uke defiende pero Tori no deja que se repita la defensa y ataca otra vez muy rápido, intentando desbordar a Uke que retrocede muy rápido y contraataca. El ritmo es como en la línea central del Kata Pinan Shodan, primero 1 y luego 2 y 3 seguidos.
La tercera fase es el Jyu Ippon Kumite, es como el Ippon Kumite pero libre, sin conocimiento previo de la técnica de ataque ni a que parte del cuerpo va dirigida. Cada contendiente realiza un ataque por turnos. Esta forma de entrenamiento se aproxima mucho al combate libre o Jyu Kumite.
A partir de aquí las formas de trabajo implican un nivel alto de conocimientos técnicos, estas formas son el Happo Kumite, que se practica con varios adversarios. Éstos se colocan rodeando a Uke, en círculo, atacan por turnos y pueden anunciar o no el nivel y la técnica de ataque. El Kaeshi Ippon Kumite, Tori ataca, Uke defiende o esquiva y contraataca, pero Tori lo bloquea y contraataca con una acción decisiva. El Okuri Jyu Ippon Kumite, si en Ippon Kumite consideramos que el contraataque es decisivo, aquí no. Por lo tanto Tori ataca, Uke defiende y contraataca como en Ippon Kumite, pero al considerar el contraataque como no decisivo, hay un instante de pausa, Tori encaja el contraataque y toma la iniciativa sin anunciar la técnica, es libre. Es muy importante mantener la concentración.
Y como estudio y objetivo final el Jyu Kumite o combate libre, aquí podemos decir que vale todo, desde técnicas de todo tipo tanto de brazos como de piernas, hasta luxaciones, proyecciones, estrangulaciones, etc. En resumen derrotar al adversario y lo que es más importante superarnos a la vez a nosotros mismos que es el auténtico y último fin del Karate.

KUMITE DEPORTIVO

Es un duelo sin serlo, es una apariencia de pelea, es una degeneración del Karate original pero necesaria, hasta cierto punto, para estudiar características como la distancia, la concentración, la rapidez, etc. Aunque no sirve para estudiar las reacciones finales, pues en la pelea real el instinto se impone a la fuerza e incluso a la técnica y naturalmente una competición de carácter deportivo no genera los mismos instintos.
El primer campeonato de Kumite y Kata fue organizado por el maestro Nakayama el 20 de octubre de 1957, una fecha relativamente reciente, puesto que hubo que esperar al fallecimiento del maestro Funakoshi que siempre había sido totalmente contrario al Kumite. Posteriormente Nakayama comprendió el porqué de la postura de su maestro y comenzó a preocuparse por las repercusiones que pudieran tener esta clase de campeonatos. Le preocupaba que se pudieran perder muchas de las variadas técnicas del Karate por el afán de marcar puntos, y también algo mucho peor, como el hecho de que comenzaran a surgir otro tipo de competiciones de carácter más violento, lo que iría en claro detrimento del Arte Marcial al que los maestros contemporáneos habían querido dotar de cierto sentido espiritual, el "Do". Desgraciadamente los temores de Nakayama no eran infundados y el primero de ellos ya es una realidad, el segundo solo está empezando, tiempo al tiempo.

APUNTES SOBRE LA DEFENSA EN NUESTRO KARATE

El concepto “en karate no hay primer ataque”, “karate ni sente nashi”, es mucho más rico de lo que se pueda derivar de la obviedad de que el karate está contenido en los kata y que todos ellos empiezan por una defensa, cosa que incluso sería cuestionable analizándolos en su forma mas original.
Salvando, como suelo hacer en estos casos, el aspecto de espíritu sereno, no-agresividad, etc., que se deriven de “karate ni sente nashi”, me centraré en aspectos técnicos. Para ello me apoyaré en diversos conceptos recibidos de maestros a los que he observado y/o estudiado.

0. Consideraciones previas

1.- La tendencia del karate deportivo ha dejado las defensas en poco más que imágenes para postales. El trabajo de kihon kumite que se ve habitualmente revela ineficacia y falta de poder de las defensas por falta de un entrenamiento correcto de éstas, normalmente estético.
Dentro de los puntos habitualmente más conflictivos están:
-Entrenar la defensa con ataques acabados, hechos sin kime o sin maai correcto.
-Desde un kamae de competición, las defensas-paradas que se pueden realizar con eficacia ante una situación real son casi ninguna. El trabajo de los kamae de Kase es de importancia en este aspecto.

2.- Una pregunta que siempre me he hecho es si tiene algún sentido a nivel de efectividad utilizar el cuerpo de la misma manera en defensa y en ataque. Esa respuesta varía según los maestros. Diría mas bien que es un punto de discrepancia: el de los maestros Shotokan “clásicos”, el de Okuyama, el de Miyahira. Tres modos diferentes. En este texto no pretendo responder a la pregunta sino solo anotar las respuestas que he recibido de ellos.

I. La importancia de la defensa en sí

La defensa no debe parar, debe destruir totalmente el ataque del rival así como sus posibilidades de realizar un 2º ataque. Esto no implica necesariamente el uso de la fuerza bruta, sino los conceptos de control del uso del cuerpo del karate; ya puedan ser uchikomi o irimi, por ejemplo.
Nishiyama trabaja con un snap corto y rápido sin sacar la defensa de la linea central del cuerpo prácticamente. Usa del suelo para aprovechar el rebote en la defensa, incluso en el caso del talón delantero lo llega a despegar del suelo para golpearlo posteriormente. Sólo hay que defender lo suficiente para sacar el ataque de esa linea. Asimismo insiste en la importancia de punto de toque de la defensa, en la muñeca, porque es el sitio que nos permite controlar el ataque del rival (agarre...). Esto vendría de los kata, donde contra un arma es imprescindible esto.
En Kase, el entreno del kime de la defensa en el momento final es fundamental. En esto tiene una importancia extrema el coger la fuerza del suelo. Asimismo debemos tener en cuenta que, así como en kihon trabajamos la defensa realmente hasta el punto de contacto, en la defensa real ésta empieza cuando se toca el brazo del rival, no acaba entonces. Ese kime que trabajamos en defensa es el mismo que debemos utilizar para golpear, la misma sensación, la de vencer una resistencia que destruimos; esto es, aprendemos con la defensa el modo de golpear más eficazmente.
En el caso del karate de Yoshitaka, debemos tener en cuenta la influencia que tuvo su maestría en el manejo del bo. El manejo de este arma (y en general del Kobudo) exige articulaciones flexibles y relajadas y un uso de los músculos, en el momento final, al tocar, “en pequeño”, tal y cómo me lo mostro Harada a mi pregunta al respecto. Este modo de usar el cuerpo y una búsqueda de la máxima dinámica de movimiento la aplicó Yoshitaka en su Karate. Este modo fue heredado por el principal alumno de Yoshitaka: Okuyama. En este aspecto señalar una doble vertiente en Okuyama, el uso de la dinámica corporal, en su insistir en la inmediatez y por otro lado la absorción del ataque del otro para devolverlo. Estos conceptos los aplica y enseña Harada M.
La defensa debe servir de disuasión a través de una técnica que deje claro con su efectividad que el otro no debe seguir atacando. Como dice el maestro Kase cuando dos entienden… todo bien, cuando uno entiende y el otro no… problemas.
Esto se puede aplicar al uso de kamae y/o actitud disuasorias, pero siempre con actitud sen (Funakoshi G.).

II. Aproximación al concepto de defensa en shorin ryu

Todo esto enlaza con otro concepto presente en nuestro concepto de defensa desde el origen y que se ha ido perdiendo a lo largo del tiempo: el agarre. En cuanto a esto me remito a mi estudio sobre naihanchi - tekki sho dan (Textos a.s.k.t. 1999-00).
Como recordatorio anoto como el estilo del castillo de Shuri contenía una característica importante que se mantuvo en el karate de la isla de Okinawa, el agarre, el control del otro, casi siempre acompañado con desplazamiento adelante. Este concepto de agarre va más allá con el concepto de controlar (Miyahira K.). No hay que limitarse a agarrar sino desequilibrar totalmente (Chinen K.). En videos antiguos de nuestra línea se observa, pero se ha ido perdiendo probablemente por cuestiones de estética técnica deportiva. Incluso podría ser que las posiciones de shorin, diferentes según la defensa y por tanto el ataque del rival marquen precisamente la posición más ventajosa para el control y desequilibrio inmediato del rival (gedan barai con zenkutsu dachi bajo, profundo y elástico, age uke, moto dachi con cadera en movimiento de elevación, etc.). Mucho más cuando en la defensa usan de un snap elástico final que se une a la contra, control, barrido..., buscando una naturalidad máxima entre defensa y contra.
La defensa en shorin ryu empieza a la vez que el movimiento del otro, nunca se está inmóvil hasta el último momento. Aquí tenemos una similitud con lo dicho por Egami que plantea entrenos de movimiento simultáneo del atacante y el defensor hasta llegar a una armonía casi por simpatía. Con estos ejercicios se consigue un estado de sen casi automático.
Los desplazamientos que me mostraron en shorin ryu (Miyahira K.) eran adelante siempre; habitualmente entrando con un pie y girando en otro, de modo que siempre te quedas fuera de su línea de ataque y en ventaja. La defensa con paso atrás es un error y a través de nuestro trabajo de defensa así se nos marca (Shotokan no paso atrás). Aquí tenemos que insistir que aunque se defienda se debe estar mentalmente hacia delante.
Incluso, en el trabajo por parejas, la defensa no debe nunca retroceder, ese 1-2 que si hacemos al entrenar Kihon. Debe ir directamente hacia adelante, no retrocede el codo para parar, si no llega tarde (K. Miyahira). El mismo concepto lo transmite Nishiyama. De nuevo Naihanchi es significativo en este aspecto.
Todos estos conceptos los tenemos que tener en cuenta a la hora de enfrentarnos al análisis de nuestros Kata, puesto que están en ellos, aunque nosotros los hayamos perdido. Si queremos entrenar un bunkai real deberemos tenerlos en cuenta.

II. Conceptos asociados al nuestro de defensa

Tenemos una serie de conceptos que debemos trabajar separada y/o interrelacionados:
·Irimi. En el irimi hay que entrar lo más pegado posible al otro perfilando el cuerpo, en irimi, ya sea en la defensa, esquiva o golpeo. El poder destructivo de esta técnica es brutal. (Harada M.).
·Kawashi. En este caso se defiende disolviendo el ataque del otro entrando con giro, evitando el choque. Lo realizamos también lo más pegado posible al otro. Las consecuencias suelen ser el desequilibrio del otro. (Karate-do Nyumon- G. Funakoshi – 1943).
En ambos la eficacia viene de le entrada, nunca se realizan con retroceso.
·Go no sen, que se podría considerar un primer estadio de ese paso adelante con la defensa hacia el sen no sen. Defensa y contraataque.
No es el trabajo del kihon kumite, fundamentalmente kihon; donde defendemos en la técnica casi acabada del otro y luego, con el otro estático esperando nuestro ataque, realizar la contra. En este trabajo lo que se estudia de la defensa es su técnica, distancia, asentamiento..., pero no es kumite (Nishiyama H.)
Kanazawa H., por ejemplo, lo especifica muy bien en la diferencia que marca entre su kihon ippon kumite y su jyu ippon kumite. Explica que en el primer caso lo importante es trabajar las técnicas como en kihon, la contracción final debe durar unos tres segundos y en el segundo caso instantánea, habitualmente usando la dinámica del movimiento del ataque para realizar la contra.
En el go no sen el uso de la defensa y la consiguiente contra acaban antes de la finalización del ataque del otro (Kase T.). De otro modo estaríamos vendidos ante un 2º ataque.
·Sen no sen; cuya traducción como anticipación se queda corto, es una actitud trasladada a la técnica, con múltiples variantes.
La actitud sen vendría a ser intención de realizar cualquier técnica antes de que el otro siquiera se mueva. Por así decirlo ya la hemos realizado aún sin empezar a movernos.
Puede ser antes de su técnica, al iniciar la técnica el otro ... lleva implícito la actitud concepto que Nishiyama muestra tan exactamente con ejercicios en los que se pone en evidencia la absoluta diferencia de efectividad según la actitud, adecuada o no.

Ejercicios de Go no sen y Sen no sen (T. Kase)
Entrada: kizami tsuki – tsuri ashi
Opción go no sen: teisho jodan en kosa dachi, salida en 30º en fudo dachi + uraken; salida a 90º. Posibles continuaciones:
· Usar la energía de salida para rebotar y volver a entrar.
· Salidas para Geri waza.
Opción sen no sen: Desde el mismo kamae de partida entrada en uraken en Sen. Mismas posibles continuaciones.

Entrada: oi tsuki jodan – Kae Ashi
Go no sen: Kae ashi + age uke ó teisho uke + salida. Mismas continuaciones.
Sen no sen: uraken uchi directamente.

·Maai
Estudio de la distancia a la que hay defender y/o atacar. De hecho se podría considerar el principal concepto a trabajar.
Harada dice que el karate debe buscar la respuesta adecuada siempre, para ello apoya una importancia extrema en la pierna trasera para la defensa, así como en una respuesta inmediata a la variación de la distancia por parte del rival.
·Dinámica de movimiento del ataque del otro para la aplicación de la defensa y la contra consiguiente. La defensa de Shorin contiene esa dinámica de movimiento como característica fundamental. Tenemos constancia de los viajes de Yoshitaka a Okinawa para entrenar Shorin ryu (conversación mantenida con K. Miyahira, 1995) ¿Yoshitaka lo estudió y aplicó a nuestro Karate?
El control de la dinámica de movimiento permite el uso de la energía del ataque del otro y el de nuestra defensa de varios modos:
· Defensa en si, destruyendo el ataque del rival
· Hente, uso de la energía de la defensa para devolvérsela al otro. Siempre acabando antes del final de su ataque.
· Desplazamiento. Usando la energía del “choque” para desplazarse y salir e incluso rebotar para volver a entrar con explosión añadida.
· Desequilibrio del otro. Nadie ataca en línea absolutamente recto. Si tomamos como referencia la línea central del cuerpo como el punto más importante en la defensa hay que usar de esa ventaja, para continuar desde la defensa.

IV. Otras consideraciones sobre la defensa en nuestros Kata

Anotar la posible influencia del kobudo en la definición de la defensa del karate, tanto a la hora de adaptar kata al uso sin armas, como en las defensas calcadas del kobudo y el concepto de entrada, imprescindible al enfrentarse con éxito a un arma con manos desnudas. Nishiyama dice que la mayor parte de los kata están pensados contra Bo, de ahí el paso adelante siempre.
Al comparar los kata antiguos con los modificados y con variaciones que en ocasiones cambian absolutamente el sentido del kata y por tanto a la hora de valorar las soluciones de defensa en entrada dentro del otro de los kata, hay que tener en cuenta las posiciones originales de esos kata, diferentes mayoritariamente a los de los nuestros actuales, cosa que condiciona la posible eficacia real de las entradas, si cometemos el error de analizar el significado de los kata desde los actuales.
De Egami es el concepto de estar en el estado de bunan, “preparado para morir”, “en el estado de estar muerto mientras permaneces vivo, las propias acciones llegar a su máximo”. Egami nos marca la actitud necesaria para la correcta defensa.
Sin una asimilación y práctica del concepto de defensa como ataque nuestro karate no sirve para nada, porque nuestro karate está estructurado a partir de ese concepto.