18 de noviembre de 2009

TETSUHICO ASAI



 El maestro Asai nació en Ehime, en la prefectura de Shikoku Japón, hijo de un padre policía. Criado en las afueras de la ciudad, Asai creció para convertirse en un muy fuerte, rápido y energético joven. De joven con frecuencia practicaba Sumo y a veces competía en el tradicional desafió de cinco hombres, siempre ganado. Tambien aprendió Judo, Kendo, y a usar la lanza de su padre. Aun de joven su habilidad atlética era fácilmente reconocida.
Un punto importante en su vida fue cuando tenía doce años. Un día vio a un boxeador pelear con un karate-ka y se asombro al ver como la patada del karate-ka inutilizo los posibles ataques de su oponente. Y por eso la imagen del karate se quedo plasmada en su mente. Este evento ocurrió justo después de la Segunda Guerra Mundial, en una época en que la comunidad japonesa no estaba segura de su futuro. El Maestro Asai quería ser tan fuerte física como mentalmente. Así que empezó a practicar Karate.
 
Estudiaba con empeño y finalmente pudo ingresar a la Universidad de Takushoku, donde fue reconocida la gran determinación de Asai. Ciento cincuenta personas iniciaron el curso de karate con Asai pero después de un mes se redujo el número a solo unos cuantos. No había felicidad en el Dojo solo entrenamiento, por su constancia al maestro Asai se le otorgo el honor de vivir en el dormitorio del karate. Este era un honor por que los grandes maestros del Shotokan iban  a practicar a Takushoku. El maestro Asai estaba feliz de convertirse en alguien realmente fuerte a pesar de las dificultades. Se comentaba que los únicos momentos en que no entrenaba era cuando dormía o comía.
 
El maestro Asai se graduó en 1958 y el Sensei Nakayama insistió  en que continuara su entrenamiento. Así entro al programa Kenshusei (el curso para instructores). Fue la época de oro de la JKA, con muchos distintos participantes de fuerte carácter. El entrenaba con estas personas diariamente lo que cimentó su decisión de practicar karate toda su vida. El duro entrenamiento rindió frutos en 1961 cuando se convirtió en el gran campeón de Kata y Kumite venciendo a los favoritos Mikami y Shirai.
 
Al terminar el programa Kenshusei, se convirtió en la primera persona en llevar el Karate a Taiwán. Después viendo el éxito de esta situación se mudo a Hawai para continuar con su enseñanza. Finalmente regreso a Japón para convertirse en el director técnico de la JKA y mantuvo esa posición hasta 1990. A la muerte del maestro Nakayama, Shihan Asai le sucedería como Instructor Jefe de la Japan Karate Assocition, pero su peculiar forma de entender el karate, sus deseos de innovar y ampliar el repertorio técnico no fue recibido con entusiasmo por parte de algunos de los miembros más antiguos de la organización, inmovilistas y reacios a los cambios que el maestro Asai trataba de propiciar. Esto desencadenó una lucha entre dos facciones por el control de la asociación (una facción liderada por el propio Asai y respaldada por los maestros Abe, Yahara, Kato, Imaizumi, Yamaguchi (Toru) y otra encabezada, entre otros, por Nakahara, Suguiura  Tanaka y Osaka). Finalmente y después de un largo litigio, los tribunales nipones fallaron en favor del grupo de Nakahara.
 
El maestro Asai había fundado en 1990 la Asociación Internacional de Karate de Japón, (IJKA siglas en ingles), y en el 2000, con el apoyo entre otros de Masao Kagawa, fundo la asociación de Karate no lucrativa Japan Karate Shotorenmei (JKS),  como una medida para extender la enseñanza del Karate. Su objetivo es el desarrollo espiritual y no solo la técnica. Cree firmemente que el crecimiento de espíritu es el camino ala generosidad y respeto a los demás. También creo el Karate para discapacitados en silla de ruedas, pues cree que a través del servicio comunitario, el desarrollo será el mismo para todos y no solo para aquellos físicamente fuertes. 
El maestro Asai dedicó gran parte de su vida a encontrar “El Camino”. Su trayectoria del Karate  fue comparada a una “Tormenta Eléctrica”. El Maestro dijo: “Las personas deberían olvidarse de todo y dedicarse a alcanzar la meta que se han propuesto, las personas comunes no alcanzan a comprender esta forma de pensar, o de estar en este medio, y es  esta clase de medio lo esencial para alcanzar el éxito”.

Este maestro carismático visitó España en 1993 e impartió tres cursos, uno de ellos en Ciudad Real, organizado por nuestro Club, que contó con la presencia de un importante grupo de practicantes venidos de todo el país. De este modo, pudimos conocer directamente su magistral técnica y profundo conocimiento del arte del Karate Do. 
Shihan Asai era un hombre de pocas palabras, pero aun así, si al observar con detenimiento sus ojos de águila, penetrantes, podía entreverse la profundidad de su sabiduría producto de la constancia de su entrenamiento.  
El maestro Asai falleció el 15 de agosto de 2006, a los 71 años de edad, víctima de una larga enfermedad que no le impidió, sin embargo, mantenerse activo hasta sus últimos momentos de vida. Su obra nos ha sido legada, en ella se manifiesta la necesidad de superar las formas tradicionales de instrucción, su anhelo para que el Karate retomase el camino de bu-jutsu, rompiendo con los arqueotipos rígidos y estereotipados del Karate del pasado siglo, buscando flexibilidad y fluidez en los movimientos mediante el control de la respiración y la naturalidad. Siempre recordaremos sus impecables tai sabaki, sus sorprendentes uchi waza y, sobre todo nos queda su destacable trabajo de recuperación de viejos kata (senka, meikyo nidan y sandan, hyakuhachippo, kakuyoku ...) y una larga lista de katas originales (junro, hachimon, kyakusen, kyhoken, ...)

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